Diario de Valladolid

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ALGO falla en esta sociedad cuando una niña de cuatro años es agredida sexualmente y vilmente asesinada. Y falla aún más cuando desde aquellos que deberían haberla protegido y haber vigilado de su custodia se dedican ahora a tratar de justificarse y hacer ver que cumplieron con todos los protocolos.

Justificaciones que no vienen más que a demostrar el hecho de que algo falló en esa obligada labor de control y de vigilancia y que suenan a excusa, cuando no a tratar de justificar lo injustificable. Porque si algo ha quedado claro en este deplorable caso, además de lo deleznable del asesinato de esta niña del que solo es responsable aquel que lo comete, es qué falló esa labor de custodia que están obligados a ejercer todos los estamentos sociales, políticos, policiales y judiciales. Sobre todo si, como es el caso, ya había existido un antecedente de maltrato previo. El responsable o responsables penales últimos de la muerte de esta niña de cuatro años serán señalados por la justicia, como no puede ser de otra manera, pero desde las instituciones y, en este caso, desde la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades se tienen que dar todas las explicaciones necesarias para que se conozca qué se hizo, cómo se hizo y, sobre todo, qué es lo que falló para que no se actuara con la diligencia necesaria, a lo que deberá sumarse la exigencia de responsabilidades. Eso es lo que tendrá que explicar sin ninguna sombra de duda la consejera de Familia Alicia García en una comparecencia que, dicho sea de paso, debería haber solicitado de inmediato, nada más conocerse el execrable asesinato y no esperar casi una semana para hacerlo.

El movimiento se demuestra andando y, en este caso, los pasos dados por unos y otros a la hora de esclarecer lo sucedido no son todo lo diligentes que debieran. Lentitud a la hora de comparecer y explicarse que se entiende aún menos si, como vienen defendiendo, nada falló.

Claro que se falló. Se falló en la labor de custodia. Esa que, de haberse cumplido, seguramente habría evitado la muerte de la niña. Bienvenida sea la comparecencia de la consejera Alicia García, pero es de esperar que no caiga en la tentación de tratar de escurrir el bulto. Que, por cierto, es justo lo que acaba de hacer la Fiscalía de Menores en una escueta nota de prensa en la que carga toda la responsabilidad sobre la Consejería de Familia. Cinco días ha necesitado esa Fiscalía de Menores para emitir un comunicado de apenas un folio sobre este vil crimen. Y todo para escurrir el bulto.

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