Menos ingresos municipales por suelo y plusvalías
CUIANDO LOS AYUNTAMIENTOS todavía no se han recuperado del varapalo que supuso el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la reciente sentencia del Tribunal Constitucional sobre el impuesto de plusvalías ha venido a agravar su situación económica. En la época de bonanza, municipios grandes y pequeños se beneficiaron del boom de la construcción, gracias a los ingresos obtenidos por licencias de obras y por el incremento de la actividad económica. Algunos ayuntamiento, sobre todo los situados en los alfoces de las capitales, crecieron como la espuma y se convirtieron en ‘nuevos ricos’. El empacho ha resultado difícil de digerir ya que, con la llegada de la crisis y las sucesivas recesiones, los ingresos han ido menguando en las arcas municipales.
Una buena muestra de cómo la crisis afectó al sector inmobiliario la encontramos en los precios del suelo urbano, que todavía se encuentran en caída libre. Castilla y León es la comunidad que ofrece los solares más baratos de toda España, y a mucha distancia, además, del resto de las autonomías, según se desprende de los datos que maneja el Ministerio de Fomento.
En los diez últimos años, el suelo urbano ha perdido nada menos que un 55% de su valor, una depreciación que es trece puntos superior a la registrada en España. En la actualidad, el precio medio es de sólo 58,1 euros el metro cuadrado, cuando en 2007 se cotizaba a 129 euros. Por tanto, el promedio del metro cuadrado de los solares ha caído en 71 euros.
El comienzo de la recuperación económica no ha servido de impulso en este caso. La caída es cada vez más pronunciada, frente a lo que ocurre en el conjunto del país, que lleva dos años de aumentos consecutivos. De hecho, mientras el incremento nacional superó en 2016 los cinco puntos, Castilla y León marcó el segundo mínimo histórico de la serie, con una caída del 6,3%, solo superada en 2013.
De este modo, la Comunidad figura entre las seis autonomías que más rebajaron sus precios en el último año y sólo dos provincias se libran del desplome:Ávila y Soria, con incrementos del 8% y el 11% respectivamente.
Y si la depreciación del suelo supone ya un grave quebranto para los ayuntamientos, la sentencia del Constitucional sobre las plusvalías agrava más la situación. El TC anuló el cobro de este impuesto cuando las ventas o los traspasos por herencia se hayan realizado a pérdidas. Es una consecuencia más de la crisis, ya que muchos vendedores se ven forzados a desprenderse de sus viviendas a precios menores de los que les costó, una situación que no estaba contemplada en la ley.
El Gobierno debe orientar cuanto antes a los ayuntamientos sobre cómo deben actuar y, si es preciso, cambiar la legislación, que se lleve a cabo cuanto antes.