Una Comunidad cumplidora que se ha ganado más recursos
CASTILLA y León cumplió con el objetivo de déficit impuesto por el Gobierno. Así lo reconoció ayer el Ministerio de Hacienda y Función Pública, que certificó un saldo negativo entre ingresos y gastos del 0,62% del PIB, ocho centésimas por encima del tope exigido.
La Comunidad autónoma forma parte del grupo de las más saneadas y cumplidoras, un balance que coincide con la publicación por el INE de la contabilidad regional según la cual la región creció el pasado año ligeramente por encima de la media española. Cuentas más saneadas y un elevado aumento del PIB junto a un incremento de la productividad, como lo revela el hecho de que con menos población la renta aumenta.
No obstante, que Castilla y León mejore su endeudamiento por méritos propios no significa que los recursos públicos del modelo de financiación sean suficientes para pagar los servicios esenciales. Castilla y León cumple, pese a que hay un déficit en recursos para materias sensibles;sobre todo para sanidad, servicios sociales y educación.
La publicación del cumplimiento del objetivo de déficit se produce la víspera de la aprobación por parte del Gobierno de losPresupuestosGenerales del Estado y en los preámbulos de las negociaciones del nuevo modelo de financiación autonómica. También en medio del anuncio del Gobierno de una posible y controvertida condonación de una parte de la deuda a las comunidades autónomas.
En ese sentido, Castilla y León no puede ni debe ser penalizada en ningún de los tres ámbitos. Ni en los Presupuestos, retrasando infraestructuras viarias y ferroviarias imprescindibles para el desarrollo de alunas zonas de la Comunidad y de regiones limítrofes. Ni en un modelo de financiación que debe acabar con el enorme déficit que se genera para hacer frente a servicios públicos esenciales en esta región dispersa y envejecida. Ni tampoco condonando la deuda de un Fondo de Liquidez Autonómica que supondría un agravio comparativo a Castilla y León que no se acogió a esta vía de financiación como prueba de su mayor saneamiento y mayor confianza de los mercados.
El cumplimiento del objetivo de déficit es una buena noticia porque facilita a la Comunidad autónoma la obtención de liquidez y permite a su vez generar confianza en los mercados financieros para acometer inversiones.
No obstante, este positivo balance sólo debe interpretarse como la manifestación de ser una comunidad cumplidora, cada vez más saneada pero con necesidades urgentes de recursos para abordar el coste de unos servicios esenciales que en muchos casos son superiores a los de otras regiones.