Un liderazgo que obliga a impulsar nuevas políticas
CASTILLA Y LEÓN es líder en turismo rural, en viajeros y en pernoctaciones. Hasta aquí puede decirse, sin temor a equivocarse, que nada nuevo de lo ya sabido porque esta viene siendo la tónica general de los últimos informes. Ya sean del Instituto Nacional de Estadística (INE), como es el caso, o de cualquier otra plataforma pública o privada que analice los datos de visitantes y ocupación en los alojamientos de turismo rural.
La Comunidad autónoma es la preferida por los turistas cuando de turismo de interior se trata. Y lo es incluso durante los meses estivales, como demuestra el último dato de julio que acaba de conocerse, mucho más proclives al turismo de sol y playa que al de interior.
Parece claro que, cada vez más, el viajero no solo mira hacia el mar y la playa y busca un turismo más activo, de interior y rural. Y en eso, Castilla y León es número uno. Su riqueza patrimonial, artística, gastronómica, paisajística y cultural la sitúan a la cabeza de las opciones que elige ese visitante que quiere algo más que sol y playa.
Pero es que, además, Castilla y León sabe ofrecer a ese viajero mucho más de lo que se puede encontrar en otros territorios. Ofertas como el reciente finalizado festival de teatro de Ciudad Rodrigo (Salamanca), que de nuevo fue un éxito de público; por no hablar de las Edades del Hombre, que son todo un referente el panorama cultural del país a lo largo de sus más de veinticinco años de historia.
Actividades que complementan a la perfección lo que ya le viene dado a esta tierra desde sus orígenes y que solo aquí se puede encontrar: una de las mayores riquezas naturales del conjunto del país.
Eso es lo que debe potenciarse desde las administraciones, como bien se viene haciendo desde la Consejería de Cultura y Turismo. Potenciarlo y promocionarlo en todas y cada una de las ferias y certámenes en los que la Comunidad esté presente. Pero sin olvidar lo que pueden ofrecer los profesionales del sector turístico, en general, y del turismo rural, en particular, cuya idiosincrasia es completamente diferente.
Grandes profesionales que saben lo que se traen entre manos, lo que se puede ofrecer y lo que el turista busca y prefiere. Por eso es tan importante escucharles y trabajar codo con codo con ellos. Eso sin olvidar su apuesta por esta tierra y por el turismo de interior. Ese que mantiene a la Comunidad con un liderazgo en el conjunto del país, que debe servir no sólo para seguir trabajando, sino para impulsar nuevas políticas que vengan a refrendar y mantener esa posición de privilegio.