La venta de coches, otro dato que alienta el crecimiento
LA VENTA DE COCHES es sin duda alguna un termómetro esencial para pulsar el estado de la economía de cualquier país avanzado. Castilla y León mantiene un crecimiento en la matriculación de vehículos que ronda el 9%, en la media del conjunto del país. Es un dato alentador para el consumo, motor fundamental de una economía sustentada fundamentalmente en el sector servicios. Y es un dato alentador para el tan reclamado incremento de la demanda interna, que es uno de los talones de Aquiles que los expertos económicos veían en el crecimiento de Castilla y León. Castilla y León va al ritmo del conjunto del país en el sector del consumo de automóviles. Está ya en ritmos del año 2011, justo antes de que la crisis comenzase a vislumbrarse con más virulencia en el sector de la automoción.
En cuanto a matriculaciones, se sitúa en el octavo puesto del ranking de las 17 comunidades autónomas más Ceuta y Melilla. En mitad de la tabla. Sin estridencias. Superada, como es lógico, por comunidades mucho más grandes en población y menos ruralizadas, en las que el consumo de la mayor parte de bienes se dispara considerablemente. Y el caso de los coches es paradigmático, también por pura lógica del envejecimiento que ocasiona el uso.
Son estadísticas que sin significar un síntoma de mejora deslumbrantes, van afianzado, al igual que las del paro o la compra de viviendas, la senda del crecimiento. No son ritmos frenéticos. Pero es que esos ritmos frenéticos a la postre se antojan irreales. Castilla y León, por su envejecida y cada vez menor población, no se caracteriza por cambios bruscos. Ni en las épocas de bonanza ni en las de decadencia.
Pero la patronal de la automoción, un sector del que viven unos cuantos miles de personas en Castilla y León, teme el horizonte que se avecina sin un plan Pive, que se ha visto fundamental para dinamizar el mercado de la compraventa de vehículos. Un plan que el Gobierno, el que debería salir de las negociaciones que mantienen los cuatro principales partidos surgidos de las urnas del 26 de junio, debería valorar reanimarlo con una nueva entrega para evitar un frenazo en la venta de vehículos. No hay que olvidar todo lo que se mueve en torno a este sector, es el caso de talleres, que generan un imprescindible empleo en Castilla y León.
La aparición de cualquier dato positivo para la economía, aunque se signifiquen de forma humilde, es un aliciente y un aliento para pensar que Castilla y León también ha encontrado la senda de la recuperación que perdió allá por 2009 con la llegada de la crisis más dura y larvada que ha conocido el planeta.