Buena Sanidad pese a ciertos achaques
LA SANIDAD DE Castilla y León goza de buena salud. No de una salud excelsa, pero sí por encima de la media nacional, lo que mantiene al Sistema Sanitario de la Comunidad en la locomotora de cabeza del país, pese a haber caído un puesto respecto al último barómetro sanitario publicado por el Ministerio.
Los castellanos y leoneses califican a la Sanidad pública casi con un notable. Nota que logran con holgura el trato recibido por el personal sanitario, el tiempo y la atención dedicada a cada enfermo por los facultativos y la seguridad que transmiten los médicos a los pacientes. Eso sin olvidar lo bien que se valora la atención que se presta en los hospitales de Castilla y León.
Variables, casi todas ellas, que vienen a poner en valor algo que siempre se ha defendido desde estas mismas páginas: la enorme profesionalidad que todos los que desarrollan su actividad en el Sacyl. Son estos profesionales, los que mejor conocen el sistema, quienes elevan la Sanidad a ese casi notable. Y es a ellos a quienes desde la Consejería de Sanidad se tiene que mimar para poner en sus manos las mejores herramientas que les permitan hacer el mejor diagnóstico, primero, y tratamiento, después.
No todo es de notable, o casi, a la hora de valorar la Sanidad. El informe que el Ministerio de Sanidad realiza conjuntamente con el CIS deja bien a las claras que la Sanidad castellana y leonesa sufre aún de ciertos achaques que desde la Consejería de Sanidad se está obligado a mejorar.
Y ahí sobresalen, por lo negativo, las listas de espera, que los pacientes siguen considerando como uno de los problemas. Tanto es así, que prácticamente la mitad de los castellanos y leoneses consideran que nada ha cambiado y que todo sigue igual. Que es tanto como decir que lo que se ha hecho, los planes de choque y demás, han podido paliar mínimamente un problema que parece claro es estructural, como lo demuestra el hecho de que un alto porcente crea que no solo no siguen igual, sino que han empeorado en el último año.
Lo mismo puede decirse de la Atención Especializada y de los servicios de urgencias. En ambos casos, como sucede con la espera, no son pocos aquellos que creen que es necesario actuar porque el servicio se va deteriorando.
La Consejería de Sanidad puede estar satisfecha con el barómetro, pero no puede quedarse ensimismada ante esa buena nota de prácticamente un notable que le dan los ciudadanos. De hacerlo, estaría dejando de lado esos problemas que también señalan los castellanos y leoneses.Achaques puntuales en un muy buen estado de salud generalizado, que es obligado comenzar a atajar desde ya para evitar que se enquisten.