Fructífera alianza de Valladolid y León
Valladolid y León, León y Valladolid –tanto monta– sellaron ayer una alianza que se promete fructífera, pues nada hay más positivo que la colaboración entre instituciones para ofrecer mejores servicios a los ciudadanos. Tras la visita del alcalde vallisoletano, Óscar Puente, a su homólogo leonés, Antonio Silván, en octubre del pasado año, el encuentro recíproco desarrollado ayer en la capital del Pisuerga sirvió para dar forma a la declaración de intenciones de la primera entrevista.
La entente entre ambos regidores ha supesto el deshielo de unas relaciones congeladas durante la anterior etapa municipal, y tiene aún más mérito al producirse entre políticos de distinto signo: el popular Silván y el socialista Puente. Pero este primer paso se hubiera quedado en algo testimonial si no hubiera tenido una continuidad en acciones concretas que beneficien a los vecinos de las dos capitales. La traducción ha sido la firma de un amplio acuerdo de colaboración entre los ayuntamientos de León y Valladolid, con la cultura y el turismo como ejes vertebradores.
Junto con estas áreas, ambas ciudades tienen intereses comunes de calado en materia de infraestructuras. Es el caso del soterramiento del ferrocarril, pero, sobre todo, el de la autovía que debe unir Valladolid con la capital leonesa. Ante el retraso que lleva la autovía y la lentitud de las escasas obras en marcha, los ayuntamientos de ambas ciudades aprobarán la misma declaración institucional para exigir al ministro de Fomento que surja del próximo Gobierno que agilice los trabajos. En paralelo, Silván, procurador también en las Cortes, promoverá una proposición no de ley en el Parlamento regional en la misma línea.