La vallisoletana Entrepinares refuerza su presencia en el mercado y eleva su facturación en 665 millones
La empresa registra una actividad de 100 millones de kilos de queso y 35 millones de kilos derivados lácteos en 2024

Vista aérea de la fábrica de Entrepinares en Valladolid
La empresa familiar especializada en la producción de quesos y productos lácteos, Entrepinares, ha finalizado el año 2024 mostrando resultados que refuerzan su presencia en el mercado y evidencian su habilidad para reinvertir en su entorno una buena parte del valor que genera. En concreto, la firma asignó 41 millones de euros a inversiones estratégicas en áreas como la innovación, la eficiencia y el cuidado ambiental durante el último año, lo que suma más de 140 millones en un período de cuatro años, fomentando así la modernización de sus instalaciones, mejorando la competitividad futura y creando valor compartido con su red de ganaderos, proveedores y las comunidades donde lleva a cabo sus operaciones.
De la misma manera, la entidad alcanzó una facturación de 665 millones de euros y un EBITDA de 64 millones de euros, en un ejercicio en el que también destacó la fortaleza de su actividad gracias a una producción de 100 millones de kilos de queso y 35 millones de kilos derivados lácteos, un 8,3% más que en el ejercicio de 2023.
A todo ello hay que sumarle la actividad exterior que continuó su crecimiento en 50 países, entre los que destacan Estados Unidos, China, Japón, Reino Unido o Francia.
Esta estrategia enfocada en la innovación para fomentar el crecimiento y la reinversión, se manifiesta igualmente en la creación de empleo y en el respaldo a la industria láctea. La empresa genera más de 1.500 puestos de trabajo y establece un ecosistema de colaboración sólido con más de 700 ganaderías y 20 cooperativas, que forman la esencia de un modelo productivo enraizado en la comunidad y dedicado al desarrollo rural.
Para el CEO de la empresa, José Manuel García Bejines, "2024 ha sido un año condicionado por una coyuntura económica exigente, con costes de materias primas aún tensionados y un contexto internacional incierto, pero hemos logrado unos resultados robustos que reflejan la fortaleza de nuestro modelo y la disciplina en la gestión. Más allá de las cifras, nuestro foco ha estado en proteger la cadena láctea, reforzar el empleo de calidad y avanzar en sostenibilidad".
El compromiso de Entrepinares con la sostenibilidad dio un paso más en 2024 gracias a avances significativos en eficiencia energética, gestión del agua y valorización de residuos.
Aproximadamente el 12% de la energía que utiliza la empresa proviene de su propia producción, logrando casi triplicar su capacidad en tan solo un año. Este avance se ha conseguido mediante una fuerte inversión en tecnologías destinadas a disminuir el consumo eléctrico en sus fábricas, buscando al mismo tiempo una mayor eficiencia. Entre los proyectos más destacados se encuentran la instalación de un intercambiador de placas suero-leche en la planta de Argales y un nuevo compresor variable más eficiente en la planta de Fuenlabrada. Además, en los últimos tres años, gracias a este compromiso por parte de la empresa, se ha logrado reducir la huella de carbono por tonelada de producto en un 3,8%.
En materia de residuos, la empresa revaloriza el 99,4% de sus residuos, reafirmando así su apuesta por la economía circular y por un modelo productivo respetuoso con los recursos naturales.
Del mismo modo, la ratio de consumo de agua por millón de litros de leche descendió un 5,51% y se espera que para los próximos cinco años disminuya el consumo del agua con un 30%. Entre las medidas llevadas a cabo destaca el proyecto Cow Water, centrado en la recuperación y el tratamiento del agua procedente del suero para su posterior reutilización en distintos procesos industriales, lo que ha permitido reducir entre un 30%-40% el agua que precisa para operar en su fábrica de Vilalba, reforzando así la eficiencia hídrica del grupo.
Además, subrayan la "importancia de recuperar y valorizar el suero, ya sea interno o externo, mediante un proceso de secado que optimiza su utilización y reduce el desperdicio de alimentos, orientándolo como un subproducto para la alimentación de animales y humanos". Igualmente, todas las instalaciones disponen de sistemas que permiten supervisar el consumo de agua, así como la reutilización de esta a través de los aclarados finales de limpieza y estrategias de reciclaje y reutilización en los procesos industriales.
“Para nosotros, crecer significa generar empleo de calidad, trabajar codo con codo con nuestros ganaderos y proveedores, invertir con visión de futuro y reducir nuestro impacto ambiental. Seguiremos apostando por la innovación y la sostenibilidad como palancas para
crear valor compartido en todas las comunidades donde estamos presentes, y por seguir fomentando relaciones a largo plazo con ganaderos y proveedores”, concluyó.
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Estela Sánchez