El extensivo de Pinares defiende su manejo para ser ecológico
Respaldo En Pinares y El Valle hay en torno a un centenar de ganaderos de ovino y vacuno y buscan un valor añadido a sus explotaciones mediante una certificación que se les niega por los pastos comunales

Félix Soria, con sus vacas pastando en unos terrenos mancomunados de Cabrejas y Abejar.-MARIO TEJEDOR
Los ganaderos de extensivo de la comarca de Pinares y El Valle buscan generar un valor añadido a sus producciones a partir del manejo tradicional de los animales en pastos comunales «Se trata de poner un nombre y un apellido a nuestra ganadería para incrementar la rentabilidad de las explotaciones que quedan en Pinares, lo que a su vez contribuiría a mantener no sólo la cabaña ganadera sino a los propios ganaderos». A fin de cuentas sería un revulsivo para luchar contra la despoblación en el medio rural del que tanto se habla últimamente, y más aún en una provincia como Soria, con una densidad de población que no llega a los nueve habitantes por kilómetro cuadrado. La única opción viable en estos momentos sería la de conseguir la certificación ecológica, pero la normativa actual choca directamente con las prácticas de manejo. Lo explica Antonio Medrano, de Vinuesa, que tiene ganado ovino y vacuno, quien considera que la legislación ecológica es muy restrictiva y no tiene nada que ver con la sostenibilidad del ganado. «La primera traba que nos encontramos es que ni siquiera la superficie en la que pastan nuestros animales se considera útil», explica Medrano. Y es que la zona de Pinares en concreto figura como forestal, no como pastos permanentes de cara a las ayudas europeas de la Política Agraria Común (PAC), otro ‘caballo de batalla’ añadido al sector.
Para Medrano «la normativa en ganadería ecológica pone muchas trabas, hay muchos conceptos que se escapan de la realidad y, además, no casa con el tipo de manejo que realizamos los ganaderos, que es lo que se tendría que valorar y si no potenciar, al menos proteger. Desde luego no tiene nada que ver con la sostenibilidad que nosotros defendemos del sector, ya que a lo largo de los años la comarca se ha mantenido gracias a la perfecta convivencia del mundo forestal con el ganadero. Y lo han hecho perfectamente».
Félix Soria, ganadero de vacuno de Abejar, asegura que «la zona de Pinares ha sido históricamente el hábitat natural del extensivo de esta comarca, tanto de ovino como de vacuno», y pone de prueba sus propios animales, que estos días están pastando justo en una zona de pino albar mancomunada entre Cabrejas del Pinar y Abejar. «Está a la vista de todos y se puede comprobar que esta zona es pastable». Y es que existe una contradicción entre las consejerías de Medio Ambiente y Agricultura. La primera da licencia de pastos en estos terrenos de pinos, pastos por nueve meses, mientras que Agricultura lo contempla como zona no pastable, de modo que estos ganaderos se quedan sin poder acceder a las ayudas de la PAC.
Sin olvidar la importante tarea que realiza la ganadería de extensivo en lo que se refiere a la limpieza de los montes. «Es ganado sostenible porque es necesario para el medio ambiente y para el mantenimiento del medio rural porque sujeta población, al ser necesario su manejo», asegura. El problema, a su juicio, es que «las administraciones y los políticos están llevando al sector a que se dedique a la ganadería de intensivo, que no da casi trabajo y está todo automatizado. Pero así están haciendo un flaco favor a los pueblos, porque si se abandona el extensivo no sólo se pierden estos oficios, sino que se cierran los pueblos».
Los ganaderos de extensivo de Pinares, en torno a un centenar entre los de ovino y vacuno, llevan años intentando garantizar la sostenibilidad de sus explotaciones a través de generar un valor añadido por su manejo o por su convivencia con los aprovechamientos forestales, pero constatan las dificultades que pone la administración para certificar como pastos ecológicos los montes de titularidad pública, numerosos en Soria. «No se puede definir la ganadería ecológica a una zona y a una finca concreta donde pastan porque en Pinares son pastos comunales, lo que choca frontalmente con la normativa».
Insisten en la necesidad de que la Junta encuentre fórmulas para que una ganadería tradicional que pasta en el monte, y cuyo paso a ganadería ecológicas sería muy sencillo pueda encontrar la manera de poderse certificar como ecológica, poniendo en valor esa carne y esa actividad ganadera, muy importante en numerosos municipios sorianos. «Prácticamente ya son ecológicas, por su alimentación y por su sanidad, pero necesitamos que nos apoyen desde la Administración», añade Medrano.