FRUTALES
La campaña de pera presenta kilos y calidad
La producción de pera conferencia podría situarse en torno a los 8-9 millones de kilos, mientras que la reineta alcanzaría los tres

Trabajadores en plena recolección de la pera conferencia en una finca del Bierzo.-E.M.
La cosecha frutícola del Bierzo ya ha arrancado con buenas expectativas respecto a los últimos años. La campaña se ha iniciado en algunas fincas con la recolección de la pera conferencia. La manzana reineta llegará después con el grueso de la campaña en la comarca.
Al igual que ha ocurrido con el resto de los cultivos, la cosecha llega con un ligero retraso de una semana respecto a una campaña media, como señala el director técnico del Consejo Regulador de las Marcas, Pablo Linares. Tras el «desastre» de los últimos dos años, las previsiones son más optimistas. Se prevé una campaña «normal» en kilos y «muy buena» en calidad, siempre pendiente de las adversidades climatológicas.
Todos los datos apuntan a que este sí será un año «medio» para la pera en El Bierzo, y para la manzana. La producción de Conferencia podría situarse en torno a los 8-9 millones de kilos, mientras que la de Manzana Reineta alcanzaría los tres millones, según las expectativas del Consejo.
Los productores afrontan una campaña que «viene como debe», es decir, como se hacía antes. Así lo explica José Ángel Bodelón, presidente de la Asociación Berciana de Agricultores, que se muestra muy consciente del cambio climático y de sus efectos en las parcelas.
Este productor insiste en que, a pesar de que el año apunta a una campaña «media», las fincas están «pagando aún» las consecuencias de las heladas del pasado año. No hay yemas de frutas y se ha constatado poca flor, según este agricultor, que habla de unos rendimientos medios en la pera Conferencia en torno a las 30 toneladas por hectárea, y de entre 30 y 40 toneladas en el caso de la Reineta.
Los productores han iniciado la recolección en el momento justo, es decir, una vez comprobado la dureza y el azúcar de la fruta. El calor de los últimos días «nunca es bueno», aunque se espera que no afecte a la calidad final.
El sector frutícola en El Bierzo, está «cada día más profesionalizado», según destaca Pablo Linares. El director técnico del Consejo Regulador cifra en un 50% el número de agricultores dedicados a la actividad a tiempo completo. La comarca cuenta con 400 hectáreas en producción de pera Conferencia dentro de la marca, y 100 hectáreas en el caso de la manzana Reineta, con 300 productores en total.
Un sector que está «al límite» después de dos campañas «muy duras», como recuerda Linares, en las que se perdió casi la totalidad de la cosecha. Un hecho determinante, ya que no se pudo satisfacer las necesidades de los comercializadores, con la consecuente pérdida de cuota de mercado.
Esta es precisamente una de las grandes incógnitas este momento, la ley de la oferta y la demanda. Tras dos años nefastos, los productores del Bierzo buscan «reposicionarse» en el mercado y recuperar lo perdido. El director técnico del Consejo reconoce la influencia de lo que denomina «volúmenes globales».
Se está muy pendiente de la situación en otras zonas del país como La Rioja o Cataluña, así como de la producción en Europa central, lo que al final marca los precios. En este último caso, se estiman producciones medias en países como Bélgica u Holanda, y no se constatan volúmenes excesivos, por lo que, en principio, según Linares, no habría motivos de preocupación.
«Vaticinamos un año normal», siempre teniendo en cuenta que los costes de producción están por encima de los 45 céntimos el kilo, y que para sacar beneficios el precio debería situarse entre los 55 y 60 céntimos. El mercado de la pera Conferencia y de la Reineta es mayoritariamente nacional, aunque se ve muy afectado por la «distorsión» que puede suponer la entrada de producto desde Europa a precios por debajo de costes, ante los que los productores del Bierzo tienen una difícil respuesta.
El presidente de los Asociación Berciana de Agricultores constata la incertidumbre de cara al mercado en este momento en el que «ya hay gente especulando». Preocupa especialmente el hecho de volver a atender la demanda de los comercializadores tras dos años de una cosecha casi nula.
Actualmente, el 70% de la producción frutícola está cooperativizada. La única forma, según los productores, de tener volumen para suministrar durante todos los meses del año, y «ser competitivos en el mercado.
La campaña llega con perspectivas bien diferentes a las de 2017, aunque con los efectos de unos años marcados por la climatología adversa y sus efectos en los árboles. Conscientes de que estas adversidades se van a repetir, y de que no pueden pasar un año más sin suministro, los agricultores bercianos siguen reclamando a la Junta ayuda para poner en marcha medidas ante el cambio climático.
Se refieren concretamente a la puesta en marcha de subvenciones para instalar sistemas antiheladas o mallas antigranizo, a través de una línea de ayudas que haga «viable» asumir los costes de estas instalaciones. Una petición reiterada, como destaca Pablo Linares, que no está teniendo respuesta aún.
El presidente de los agricultores bercianos asegura que estas medidas supondrían una garantía de producción. De la misma forma, reivindica una mejora en el seguro de fruta para que sea «asequible».
«Actualmente es muy caro y da pocas cosas a cambio». Bodelón pide que se tengan en cuenta las características de la comarca y de su agricultura minifundista, totalmente diferente a la que existe en otras zonas de la comunidad.