CULTIVOS
El calor merma la producción de patata
Campaña Junto al tiempo, preocupa el retraso de la campaña en otras comunidades y la escasa apuesta de la distribución por la patata española
Un agricultor meustra el estado de una parcela de patatas en la provincia de Valladolid.-M.C.
El sector de la patata está «inquieto», aunque los representantes de las organizaciones agrarias en Castilla y León insisten en que «hay que mantener la calma», a pesar de las noticias que alertan de un descenso de los precios en España y en toda Europa. Los suministradores constatan una masiva oferta de patatas y un sobreabastecimiento de los mercados. Una circunstancia que se une a las altas temperaturas que amenazan las cosechas.
La presidenta de la Interprofesional de la Patata de Castilla y León, Yolanda Medina, denuncia, por otra parte, la entrada de patata francesa a los punto de venta hasta finales de mayo o principios de junio, en detrimento de la española. Critica duramente, en este caso, la actitud de la distribución, que coincide con el retraso de la campaña en Murcia, un menor volumen de exportación y las buenas producciones de Andalucía, lo que provoca que haya una «mayor oferta que demanda».
«La distribución no está colaborando», asegura Alberto Duque, de la Alianza UPA-COAG, que no entiende como se ofrece al consumidor patata francesa del año pasado, «de mucha menos calidad», y «con conservantes», mientras se «discrimina a la patata nueva española.
Los precios al agricultor se sitúan ahora, según Urcacyl entre los 12 y los 20 euros, según las variedades. Un escenario que podría cambiar en las próximas semanas, especialmente, tras los efectos de la ola de calor en España.
En este ámbito, la presidenta de la Interprofesional asegura que «el descenso de producción es ahora mismo real y cuantificable» en Castilla y León. Incluso, se atreve a pronosticar un 15% de merma en las variedades tempranas, y hasta un 20% en las de media estación y tardías por la ola de calor.
La planta se ha parado, y en las que tenían tamaño, «no va a haber los kilos que se preveía». La percepción general es que las altas temperaturas están haciendo «más daño» que el que supuso las heladas. En ese caso, la patata se pudo recuperar, según el sector, algo que se ha estropeado ahora con las altas temperaturas medias.
Parece claro, por tanto, que esta no será una campaña de producciones ‘récord’, como se podía esperar, sino que las producciones se quedarán «más cortas», en palabras del responsable del sector de la UCCL, Guillermo Ruiz.
Esta organización agraria pide «calma» y que «no se especule». «No hay ningún motivo de alarma en este momento», aseguran. Desde la Unión de Campesinos recuerdan como la superficie de siembra este año es muy similar a la de la campaña pasada en la Comunidad, es decir, 20.436 hectáreas. Y esto, a pesar de que el sector viene de dos años buenos de precios.
El calor de los últimos días va a afectar, sin duda, a las producciones en la Comunidad, a un mes de que se inicie el arranque. Falta por ver el nivel de afectación en el resto de comunidades autónomas. Es, por tanto, según la presidenta de la Interprofesional, un momento «crucial» para el sector. Y es que no se esperaban unas temperaturas como las de estos días , «y de forma tan continuada».
Desde la Alianza UPA-COAG llaman la atención, por otra parte, sobre el ataque de palomilla registrado en el sur por el calor, algo habitual debido a esta climatología, pero que normalmente se produce un mes más tarde de lo que se está registrando esta campaña.
Tras Murcia y Andalucía, llegará Albacete y Badajoz. Campañas de las que depende Castilla y León, y también los precios. Del devenir en estas comunidades autónomas dependerá la existencia o no de un mercado saturado, con hueco para que la patata de Castilla y León tenga valor.
En este contexto, el sector sigue insistiendo en la necesidad de conformar la Interprofesional de la Patata de Castilla y León, pendiente aún de las adhesiones necesarias para que este instrumento sea reconocido oficialmente. Una herramienta para regular el sector, que se hace actualmente más necesaria que nunca, según Medina. El sector productor sigue recogiendo apoyos, aunque no llega a la representatividad mínima del 51% que se necesita (apenas supera el 30%).
Las Opas insisten en que «más no se puede hacer», aunque, al mismo tiempo, reconocen que no se van a echar atrás, y lo seguirán intentando «ésta o la próxima campaña». Eso sí, desde la Alianza advierten: «Si este año viene mal, nadie tendrá derecho a quejarse». Hay que apuntar, eso sí, la existencia de movimientos independientes de agricultores que estarían movilizándose a favor de la Interprofesional o, al menos, interesándose, como confirman los representantes agrarios.
Es bueno recordar, según manifiesta la presidenta Yolanda Medina, que la Interprofesional es la única que puede pedir fondos e Bruselas para campañas de promoción. Mientras esta no funcione como tal, esas ayudas «se las seguirá llevando la Interprofesional francesa, como hasta ahora».