EMPRESA / CT BRAVOS E HIJOS
Agricultura «diferenciada»
Alar del Rey CT Bravo e Hijos apuesta por la innovación y una comercialización «integrada» en la que agricultor e industria vayan de la mano / Prueban cultivos como el cártamo, el maíz waxy o la pipa blanca

Jesús T. Bravo Arroyo al lado de la planta de granulación en las instalaciones de CT Bravo e Hijos, en Alar del Rey.-E.M.
La actividad comercial de la familia Bravo en el sector de la comercialización de productos agrarios se remonta a los años cuarenta con el abuelo y el padre del actual gerente de CT Bravo e Hijos SA. Teodoro Bravo inició este negocio en Alar del Rey (Palencia), y su hijo, del mismo nombre, continuó su estela. Fué él, la segunda generación de la familia, quién impulsó verdaderamente la actividad basada inicialmente en la comercialización de paja de legumbre. Y para ello no dudó, con no más de catorce años, en subir al tren con su bicicleta cuantas veces fue necesario y recorrer Castilla y León buscando el forraje que luego enviarían hasta Santander.
Un gusanillo empresarial que después transmitió a su hijo, Jesús Bravo, y actual gerente de la compañía, quien en 2003 tomó las riendas de este proyecto familiar renovando la empresa y «mutiplicando por cinco el volumen de negocio».
CT Bravo e Hijos pone en valor su trayectoria en el sector agro-ganadero, sin olvidar la calidad e innovación. La empresa cumple el papel de «cadena transmisora» entre el agricultor y la industria para «adaptar la oferta a la demanda». Se trata, según su gerente, de trabajar en ambas direcciones de tal forma que el profesional gestione aquellos productos que tienen salida en el mercado. Por eso no dudan en experimentar y probar nuevos cultivos que pueden integrarse en Castilla y León. Desde el punto de vista de la actividad comercial, Bravo aboga por que la comercialización «pura y dura» se transforme en un proceso «integrado» en el que forme parte la industria.
La empresa norteña palentina mantiene abiertas actualmente varias líneas de trabajo. Entre ellas la compra-venta de cereal, destinando las partidas de mayor valor añadido a mercados específicos. Según sus propios datos, este sector aglutina su mayor volumen de negocio, aunque la intención de esta sociedad es apoyar también por otras alternativas «con mayor rentabilidad y menor riesgo». «Hay que innovar y diferenciarse». Este el lema de CT Bravo e Hijos para una agricultura que, a su juicio, debe ser cada vez más sostenible y respetuosa con el medio natural. Esta empresa familiar comercializa también fertilizantes, semilla de veza grano, un cultivo en el que controla desde la siembra a la recolección, y semillas certificadas de maíz, girasol, colza, cártamo, y centeno híbrido, entre otras.
Fruto de esa innovación de la que presume, sigue probando nuevas alternativas. De hecho, comercializa maíz para alimentación humana (Maíz Waxy), es decir, el maíz tostado denominado comúnmente ‘quicos’, y que se produce mayoritariamente en Francia. Aquí , CTBravo e Hijos ha logrado un producto nacional con una «buena» calidad para clientes como Facundo o Grefusa, en España, o los países árabes en el mercado exterior. Una línea de trabajo, junto a la de pipa blanca para pajarería que destaca el gerente de la compañía como producto innovador.
Conscientes de la necesaria rotación en la agricultura, no solo por la obligación de la PAC, sino para sanear las parcelas y romper los ciclos de malas hierbas, CT Bravo trabaja actualmente para apoyar la siembra de colza en la zona norte. «Estamos iniciando el camino para facilitar el cultivo a los agricultores». Saben que no es fácil, aunque están seguros de que la colza puede adaptarse a esta zona.
El agricultor es receptivo a estos cambios, especialmente en un momento en el que los cereales pierden rentabilidad. En este sentido, Bravo pone de manifiesto la desventaja de los agricultores españoles frente a otros países europeos en los que los costes son menores.
Al trabajo ya mencionado se une también las líneas de granulado y el deshidratado de forrajes que ocupa otro de los nichos de negocio, con dos formatos ( pellets y paquete de forrajes) «adaptados a las exigencias del mercado». En este caso, hay un proyecto pendiente en el continente africano para sustituir el carbón vegetal y utilizar el forraje de la sabana y producir pellet, aunque por el momento está paralizado.
La empresa destina el 30% de su producción al exterior, principalmente a los países árabes y norte de Europa y Portugal, en el caso de la pajarería. El resto es nacional.