Diario de Valladolid

SOFRITO MARKET

La esencia del Llantén en tu casa desde Valladolid

En pleno centro histórico de Valladolid, a escasos pasos de la Plaza Mayor, Javier Simal traslada la alta cocina lista para llevar con el sello del restaurante Llantén

Javier Simal, propietario del establecimiento, junto a Mario García, responsable de esta tienda ubicada en el centro de la capital del Pisuerga.

Javier Simal, propietario del establecimiento, junto a Mario García, responsable de esta tienda ubicada en el centro de la capital del Pisuerga.La Posada

Publicado por
Henar Martín Puentes

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Abrió sus puertas en 2021 como un concepto  novedoso que irrumpió con fuerza en el mercado vallisoletano. Una idea que venía ‘apadrinada’ por el propietario del mítico restaurante Llantén, Javier Simal. “He viajado mucho a Francia porque nací allí, soy hijo de emigrantes españoles. Y mi mujer aunque es de Guijuelo (Salamanca) tiene vínculos familiares en el norte de Italia. En cada viaje siempre nos gustaba ir a mercados de barrio, a tomar el vermut. Siempre me han gustado las tiendas de comida para llevar especializada en pastas, carnes, callos... ese estilo nos ha gustado mucho y en pandemia decidimos poner en marcha ese mismo modelo de tienda”, comenta Simal. Su amor por la alta gastronomía y el vino (es sumiller) le ha llevado a emprender distintos negocios como una bodega de la DO Cigales, Casa Grulla. Una mente inquieta que le ha llevado a viajar, observar y evaluar las necesidades y gustos del cliente. Sofrito Market es un take away con los sabores a los guisos de siempre, la empanada artesana, la repostería local y el vino de calidad.  

El local encaja a la perfección con ese estilo de tienda de comestibles de antaño, cercano, fresco, donde siempre encontraremos productos artesanos de calidad. Su ubicación encaja a la perfección con su filosofía, un lugar muy frecuentado del centro de la capital vallisoletana, en la plaza del Corrillo, junto a la plaza mayor. “Esa esquina que confluye entre la plaza del corrillo, la plaza mayor, el Mercado del Val, la iglesia de San Benito, es un enclave por donde pasa gente que sale todos los días a comprar y funciona como una tienda de barrio: sales a tomar el vermut y te llevas un plato y lo llevas a casa y botella de vino; es ahí donde nos miramos” . El propio lema del establecimiento resume su esencia. Sofrito Market nace con la idea de “reinventarse y acercar parte de la gastronomía de nuestro restaurante a todos los públicos”.

COCINA HONESTA

Aquí no hay prisas ni comida estándar. La oferta gira en torno a platos caseros –mínimo 14 a diario– elaborados con esmero, desde recetas tradicionales hasta elaboraciones más complejas, listas para consumir en casa sin renunciar a la calidad de un restaurante. Una carta abierta donde siempre hay pasta fresca elaborada por ellos a diario, pan recién hecho, legumbre, escabechados, algún guiso y cómo no, dulces y repostería para rematar donde no debe faltar su exquisita tarta de queso al estilo La Viña.

En sus vitrinas el cliente podrá elegir entre una amplia variedad de platos listos para llevar con el sello de alta cocina del Llantén, cuya cocina sirve de base para una propuesta accesible, diaria y pensada para disfrutar sin complicaciones. En su propuesta diaria no pueden faltar guisos tradicionales, legumbres (lenteja pardina con ciervo, garbanzo pedrosillano con níscalos y boletus como ejemplo), pisto manchego y cómo no, la clásica ensaladilla rusa, uno de los platos estrella del restaurante del Pinar de Antequera. “Es uno de los platos que más nos demandan y que nos ha dado fama en el restaurante”.

Lejos de limitarse a recetas sencillas, Sofrito Market apuesta también por elaboraciones más ambiciosas. En fechas especiales, su propuesta incluye platos como merluza en salsa verde, solomillo Wellington o lechazo asado, evidenciando una clara conexión con la cocina del restaurante.

El eje del proyecto es claro: respeto absoluto por el producto y por los procesos. En Sofrito Market, cada plato se prepara con un respeto máximo al producto, cuidado y esmero, prestando atención a cada fase de elaboración para garantizar que llegue en condiciones óptimas al consumidor.

Los embutidos están elaborados con vaca vieja de la zona de Sanabria de donde procede Javier Simal. “Compramos vacas enteras y luego los sometemos a procesos de curación en Tábara, siempre escogiendo muy bien las piezas de carne, teniendo en cuenta la infiltración de grasa. Siempre intentamos tener una variedad de productos que nos garanticen la excelencia. Traemos quesos de Pago de los Vivales, también de la provincia de Zamora y en cuanto a los jamones trabajamos con la firma de embutidos de Guijuelo ‘Monteparra’”, añade. A ello se suma la gama de aceites de oliva virgen extra (AOVE) de Setenil de las Bodegas (Cádiz). “ Es un aceite tremendo ; el que más vendo es el de la garrafa de 2 y 5 litros”, comenta.

La propuesta encaja en una tendencia cada vez más consolidada: la del fast good, es decir, comida rápida en formato pero con estándares de alta calidad. Sofrito Market ha sido reconocido dentro de esta categoría, consolidándose como una opción práctica sin renunciar al sabor ni al origen del producto.

En un contexto urbano donde el tiempo escasea pero el paladar sigue exigiendo, este tipo de iniciativas ganan terreno: permiten comer bien sin cocinar y sin recurrir a soluciones sofisticadas.

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