Diario de Valladolid

SORIA

Los vasos sanguíneos en el cáncer

Una investigación muestra el potencial que tiene una proteína celular para ser un marcador que permita predecir la respuesta a la inmunoterapia y abrir estrategias a tratamientos personalizados para los enfermos

Claudia Ollauri, investigadora del campus de Soria de la Universidad de Valladolid.

Claudia Ollauri, investigadora del campus de Soria de la Universidad de Valladolid.MARIO TEJEDOR

Publicado por
N.F.
Valladolid

Creado:

Actualizado:

L a inmunoterapia se ha convertido ya en un tratamiento de primera línea para el cáncer. A diferencia de la quimioterapia o la radioterapia, que atacan directamente al tumor, la inmunoterapia entrena el sistema inmunológico para reconocer las células malignas y eliminarlas.

Una investigación realizada por la investigadora del campus de Soria de la Universidad de Valladolid, Claudia Ollauri Ibáñez, doctora en Fisiopatología y Farmacología, muestra el potencial que tiene la endoglina, una proteína de las células, para ser un marcador que permita predecir la respuesta a la inmunoterapia y además para guiar estrategias de tratamiento personalizadas en pacientes con cáncer.

La endoglina juega un papel esencial en la angiogénesis, que es el proceso mediante el cual se forman nuevos vasos sanguíneos, siendo esencial para el desarrollo y la progresión de ciertas enfermedades, entre las que se encuentra el cáncer, y en la cicatrización de las heridas. Además es muy importante para la formación del microambiente tumoral, un entorno complejo que rodea a los tumores y que está formado no solo por las células tumorales, sino también por las inmunitarias, entre otras. Este microambiente puede cambiar y también afecta a la forma en la que el tumor crece y se disemina.

Los tumores para poder crecer necesitan de vasos sanguíneos en su interior. Antes de que Claudia Ollauri iniciase esta línea de investigación ya se conocía que aquellos cánceres que tenían esta proteína sobre-expresada tenían un peor pronóstico, «hay una relación muy clara, a más endoglina hay peor pronóstico», confirma Ollauri, que manifiesta que hace décadas se planteó la posibilidad de que se podía bloquear el crecimiento de los tumores inhibiendo su alimentación a través de los vasos sanguíneos.

Con su investigación, en la que ha relacionado la endoglina y el microambiente tumoral, la fisiopatóloga soriana ha buscado demostrar si realmente esta proteína favorecía o no la creación de estos vasos sanguíneos.

El microambiente tumoral es un factor clave en la respuesta de los tumores a las diferentes terapias, especialmente a la inmunoterapia. Los tumores que responden bien son conocidos como tumores ‘calientes’, mientras que los que no lo hacen son considerados tumores ‘fríos’. Este estudio arrancó con el objetivo de investigar si los niveles altos de endoglina están asociados a un microambiente ‘frío’ en los tumores.

Los tumores ‘calientes’ se caracterizan por un microambiente con células antitumorales altamente infiltrantes y un número bajo de células inmunosupresoras, mientras que los ‘fríos’ contienen un elevado número de células que promueven el tumor y poca infiltración de células anti tumorales y además están asociados a un mal funcionamiento vascular.

Claudia Ollauri ha realizado dos estudios en el marco de su investigación. En el primero abordó la angiogénesis, el crecimiento tumoral y la metástasis y en el segundo, el microambiente. Los ensayos se han realizado en el laboratorio, en los que se usaron modelos subcutáneos, de cáncer de pulmón en los ratones y en muestras de cáncer de pulmón humanas.

Tras este trabajo se observó que los tumores desarrollados en ratones presentaron una mayor presencia de células inmunosupresoras, y por lo tanto se pudieron clasificar como tumores ‘fríos’. Además el análisis del microambiente tumoral y la presencia de endoglina en las muestras humanas era más elevada en los tumores ‘fríos’ que en los ‘calientes’.

«Vimos que los tumores no eran más grandes, no tenían más vasos sanguíneos pero estos vasos sí tenían peores paredes», indica Claudia Ollauri, que añade que «no llegaba bien el flujo de sangre y eso podía crear un ambiente no adecuado para las células y favorecer la metástasis lo que puede ser la causa del peor pronóstico».

Los resultados de los estudios también determinaron que los vasos sanguíneos inmaduros generan un ambiente hipóxico, es decir, en el que hay ausencia de oxígeno, y un microambiente en el que hay muchas células protumorales, donde solo sobreviven las tumorales más agresivas, con lo cual el pronóstico también es peor», detalla Ollauri.

Con todo ello, se ha concluido que ese peor diagnóstico que se relaciona con los altos niveles de endoglina se debe al microambiente ‘frío’, que probablemente haga que los tumores respondan peor a las terapias, y a que se generan más metástasis. La investigación esta abierta y el siguiente paso sería comprobar la respuesta a las terapias e intentar reducir los niveles de endoglina para comprobar si revierte la situación.

La investigación ha formado parte de la tesis doctoral de Claudia Ollauri, que la ha realizado en el grupo de Fisiopatología del Endotelio Vascular de la Universidad de Valladolid, con la colaboración de Elena Núñez y Blanca Ayuso. En la actualidad, forma parte de la Unidad se Investigación Consolidada ‘Biomhealth’, liderado por Zoraida Verde.

Dentro de este grupo, Ollauri trabaja para abrir su propia línea de investigación sobre el cáncer. Para sus futuros estudios quiere centrarse en el microambiente tumoral y dejará aparcados los conocimientos sobre la endoglina, que considera que tiene un recorrido interesante para conseguir encontrar respuestas que permitan inhibir la proteína y poder mejorar el pronóstico de algunos cánceres.

Su objetivo a corto plazo es arrancar en Soria, en colaboración con los oncólogos del Hospital Universitario, una investigación sobre el metabolismo del triptófano, que está muy relacionado con el microambiente tumoral, para la que se ha solicitado financiación. Si sale adelante el trabajo abordará la descripción del metabolismo de las pacientes de cáncer de mama. A priori sería un estudio descriptivo, indica la experta.

tracking