FÚTBOL
Escribá: "No sé dónde está el problema para que no ganemos fuera de casa"
El técnico del Real Valladolid usó el manido "es fútbol" para referirse a la derrota en Granada y calificó los goles encajados de "acciones aisladas"

Fran Escribá da indicaciones ante el Granada.
Cuando un coche se avería, lo primero es llevarlo al taller y confiar en que el mecánico encuentre el fallo. Puede que la reparación lleve tiempo, que haya que revisar varias piezas o que la solución no sea sencilla, pero hay algo fundamental: saber qué hay que arreglar. Porque, si ni siquiera quien debe reparar el vehículo consigue identificar el origen de la avería, cualquier intento corre el riesgo de convertirse en dar palos de ciego. Al Real Valladolid le sucede algo parecido lejos de casa. Las derrotas se acumulan, la victoria no llega y, tras caer en Granada, Fran Escribá reconoció que hay que solucionar: "No sé dónde está el problema para que no ganemos fuera de casa". El técnico blanquivioleta, encargado de encontrar las soluciones, tampoco consigue señalar qué falla en un equipo que lleva nueve meses sin ganar a domicilio. Y mientras no dé con la tecla, el Pucela continuará buscando la manera de poner fin a una racha que empieza a pesar demasiado.
Nueve meses lleva el Valladolid sin ganar fuera de casa. Una dinámica que no encuentra freno y que también se refleja en los números de Escribá como visitante: cinco puntos de 42 posibles, apenas un 11,9% del total. El equipo sigue sin encontrar la fórmula para sumar de tres lejos de Zorrilla y cada salida se convierte en una nueva oportunidad perdida para cambiar el rumbo. En Granada, además, volvió a repetirse un guion que empieza a resultar familiar: el rival golpeó en sus primeras llegadas y castigó al Pucela cuando parecía estar en disposición de sacar algo positivo.
"El partido estuvo controlado y en su primer acercamiento nos hicieron el gol", explicó el técnico, que lamentó especialmente que el 2-1 llegara "cuando mejor estábamos", después de que su equipo hubiese conseguido empatar. Escribá definió los tantos encajados como "acciones puntuales" (sus palabras preferidas) y aseguró que no tuvo la sensación de que el Granada les generase excesivos problemas por las bandas. "Han sido más efectivos que nosotros. La sensación es que estábamos haciendo todo para haber empatado", resumió. Una vez más, los detalles terminaron decidiendo un encuentro en el que el Valladolid se marchó de vacío.
El entrenador también quiso defender a sus futbolistas y dejó claro que no tenía "nada que reprochar al equipo en cuanto a entrega". «Soy incapaz de pensar que cualquier jugador de los que había en el banquillo no puede salir adecuadamente al campo», señaló. En sus palabras se intuye cierta contención, como si prefiriese guardar para sí cualquier reproche antes que señalar públicamente a alguno de sus jugadores. No quiso buscar culpables en la actitud ni en la falta de compromiso, aunque el resultado vuelve a poner sobre la mesa los problemas de un equipo que no consigue transformar sus esfuerzos en puntos.
"No es fácil entrar a veces en los partidos", añadió Escribá, que insistió en que ganar siempre es complicado y que nunca distingue entre jugar en casa o a domicilio a la hora de plantear los encuentros. También pidió no desgastarse con los árbitros: "Cuanto menos nos desgastemos, mejor, porque van a seguir haciendo lo que les dé la gana". El técnico mantiene la confianza en que la situación cambiará: "Llevamos mucho tiempo sin ganar fuera, cambiará. Estoy convencido de que ganaremos fuera". Una convicción que necesita empezar a traducirse en resultados, porque el Valladolid continúa acumulando jornadas sin encontrar la salida a un problema que ya dura demasiado.