La vida sigue igual
Segunda derrota consecutiva del equipo de Escribá, que juega a ratitos ante un Granada que supo rentabilizar los fallos castellanos en el juego aéreo y los marcajes / El Pucela murió por su inoperancia en ambas áreas

El lateral izquierdo Garri, autor del gol blanquivioleta en Los Cármenes, cae rodeado de jugadores del Granada.
Al final, las obras quedan / Las gentes se van / Otros que vienen las continuarán / La vida sigue igual.
Las primeras estrofas de la canción de Julio Iglesias, cuyo titular encabeza esta crónica, son ilustrativas sobre el estado del Real Valladolid. ‘Nada cambia, todo permanece’. Los blanquivioleta también dan la vuelta a la frase de Heráclito, que no tendría butaca en Zorrilla. Porque el Pucela, dentro de su imprevisibilidad en cada episodio, es perfectamente pronosticable a medio plazo. Lo suyo es un cóctel de una victoria, un empate y triple dosis de derrotas. Mezclado, no agitado. Porque también es el anti James Bond. Tiene licencia para morir.
Los de Escribá no han tenido ningún pudor en hilvanar una serie de dos derrotas. Lo han hecho frente al Eldense (tres triunfos consecutivos) y el Granada (cuatro).
¿Por qué ellos sí saben ganar y el Pucela no? Existen dos formas de ser malo: la inferioridad en todas las facetas del juego y la inoperancia en ambas áreas. Tras unos encuentros de explosividad goleadora, el Pucela se abonó a esta última faceta.
Abed, una de las novedades junto a Barberá, disfrutó al poco de comenzar de un uno contra uno ante Alberto. El balón pegó en su cuerpo.
No perdonarían los locales. El ex blanquivioleta Arnáiz centro solo y Rodelas (1,68, no es Manute Bol, y tampoco Aday Mara) remató de cabeza en el segundo palo. Una nueva muestra de la inoperancia de los blanquivioleta en el juego aéreo, donde ni vieron a los locales. Como en los balones divididos.
El tanto antes del cuarto de hora sumió en la melancolía a los castellanos, hundidos hasta el descanso, completando unos minutos entre el cero y la nada.
Algo debió pasar tras el paso por vestuarios, porque el Real Valladolid salió con dos velocidades más. Juric ya no andaba, Ojeda corría y hasta Ponceau pedía y tenía el balón, aunque siguiese sin defender una higa.
El Pucela presionaba arriba y recuperaba bien la bola. Barberá y Arnau dispararon en la misma jugada sobre Alberto antes del empate. Garri fue centrando su posición mientras conducía el balón y envió un obús con rosca mediante su pierna mala, la diestra, a la escuadra nazarí. Un golazo.
El tanto impulsó a los visitantes, pero sin acierto. Llegaron los cambios de Pacheta, con incidencia especial en las bandas, y el Granada mejoró. De un saque de banda llegó el 2-1. Gumbau centro solo, pero menos que Pascual, quien con un nuevo testarazo escribió el 2-1 ante la dimisión de los centrales.
El tanto en contra, como es costumbre, despertó la voluntad de Escribá de hacer cambios. El míster valenciano no es de los que intentan escribir la historia, sino que ésta lo devora. Retiró entre otros a Abed, el mejor en ataque, y los nuevos no mejoraron nada. Al final se entró en crisis debido a la impotencia y llegaron las tarjetas, con expulsión de Torres al perder él mismo un balón y agarrar al contrario, aunque la árbitro se basó en su decisión en una imagen fija, pues las de movimiento no funcionaban. De chiste.
Al menos salió Tomy, punta del filial que gozó de dos ocasiones, la más clara al peinar un balón que se perdió cerca del poste.
Al final, las obras quedan / Las gentes se van / Otros que vienen las continuarán / La vida sigue igual.
Escribá se ha mostrado incapaz en más de ocho meses de ganar dos partidos seguidos y de vencer fuera. Julio parece que pensó en él al escribir esta estrofa. Y lo sabes.
FICHA TÉCNICA
Granada: Alberto; Sergio (Casadesús, min. 65), Juanjo, Lama, Diallo (Pampín, min. 65); Gumbau, Alcaraz, Jiménez (Chinaza, min. 65); Rodelas (Kader, min. 77), Pascual y Arnáiz (Emeka, min. 52).
Real Valladolid: Aceves; Alejo, Tomeo, Torres, Garri; Juric, Ojeda (De Rooij, min. 70), Abed (Yeray, min. 70), Ponceau (Lachuer, min. 81); Barberá (Van Duiven, min. 70) y Arnu (Tomy, min. 87).
Árbitro: Huerta de la Aza.
Tarjetas amarillas: Ojeda, Ponceau, Juanjo, Alejo, Lachuer y Yeray.
Tarjetas rojas: Torres (min 97).
Goles: 1-0: Rodelas (min. 14). 1-1: Garri (min. 58). 2-1: Pascual (min. 67).
Incidencias: Estadio de Los Cármenes.