Ceuta marca el destino
Una derrota ante el colista colocaría a Escribá a los pies de los caballos

Ceuta fue el escenario del último triunfo pucelano fuera, en enero.
La errática trayectoria del Real Valladolid cuenta con Ceuta como siguiente posta. El conjunto africano acusa la crisis que se vive en la ciudad desde la invasión de julio y marcha como colista sin haber sumado un solo punto. Sus cifras son demoledoras: cinco derrotas en cinco partidos, dos goles a favor y quince en contra. El camino de los caballa apunta a Primera RFEF, pero en Ceuta existen ahora problemas infinitamente más importantes que el fútbol.
Este encuentro será una piedra de toque para los pucelanos. Ganar debería ser el resultado lógico, el empate sería frustrante y una derrota colocaría al Real Valladolid como aspirante a la permanencia. Aunque tras este encuentro resten aún 36 jornadas, la dinámica del equipo con sus actuales prestaciones no invita a pensar en otro panorama.
Perder colocaría a Escribá en una situación muy difícil, por mucho que desde el club defiendan a su entrenador. Ante el Oviedo ya se escucharon los primeros aunque aislados gritos pidiendo su dimisión. El coro y los decibelios se pueden ampliar con un nuevo ridículo en el Alfonso Murube.
De cómo transcurra el partido y de las declaraciones que se viertan tras él, dependerá el ambiente que se encuentre el Pucela el domingo 27 ante el Córdoba, otro rival en zona de descenso que puede dar la puntilla a la ilusión de los seguidores del Real Valladolid, si logra arrancar puntos de Zorrilla.
Los antecedentes inmediatos ante el Ceuta son muy positivos. La temporada pasada el Pucela ganó 3-0 en Zorrilla, en el debut liguero, y 0-3 en el Murube. Fue el 17 de enero, en la única victoria con Tevenet en el banquillo y la última a domicilio. Escribá suma tres empates y ocho derrotas fuera, entre las dos temporadas.
La plantilla albivioleta entrenó el lunes a puerta abierta. El portero Dani Martín se reintegró al grupo, con Rubio, Ojeda y Dani Pérez fuera por lesión. Marcos André tampoco trabajó con el resto.