Diario de Valladolid

El Pucela, un peluche de ferias

El equipo de Escribá fue destrozado por un Oviedo que perdonó una goleada aún mayor ante el desastre colectivo de todas las líneas y del entrenador / Preocupantes falta de competitividad, blandura y conformismo

El jugador blanquivioleta Yeray se tapa la cara tras el partido.

El jugador blanquivioleta Yeray se tapa la cara tras el partido.LALIGA

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El saque de honor del partido lo realizó Ginés García Millán, actor de renombre, ex portero del Promesas y protagonista de la campaña de abonados del Real Valladolid. No fue un golpeo habitual en corto y con el pie. Con guantes de arquero, tomo el balón con las manos y desde el medio campo lo chutó de forma perfectamente académica, impulsándolo a la red ante los aplausos unánimes de los espectadores.

Fue lo mas cerca que estuvo el Real Valladolid del gol. Su único tiro entre los tres palos, que pareció un pase al portero, llegó en el minuto 93. Escandell debió haber pagado entrada, como todo espectador.

Porque el partido de los de Escribá fue un ridículo de principio a fin. Un sinsentido que no supieron atajar ni los jugadores en el campo, ni mucho menos el míster desde el banquillo. Su equipo fue un peluche en las fauces de un perro de presa, que lo meneó como y cuando quiso, hasta sacarle el relleno y, saciado, dejar fuerzas para enfrentarse al siguiente rival.

El Pucela naufragó en planteamiento y ejecución ante un Oviedo coriáceo, difícil de abordar, pero que venía de marcar un gol en cuatro partidos. En menos de una hora había anotado tres.

Enseguida se vio que el conjunto local no había entrado bien en el partido, en su estreno de pantalón y medias violeta. Después de un primer cuarto de hora de toma y daca, llegó la explosión del Oviedo, que fue superior en todas las partes del campo y las facetas del juego. No había una en la que el Real Valladolid se impusiese. Ni por calidad, ni por lucha, ni mucho menos por trabajo táctico.

El Pucela era blando y suave. Un algodón dulce. No se llevaba balones divididos ni aguantaba los choques. Tampoco se iba en desmarques de ruptura ni había explosividad suficiente por las bandas. Tay Abed no ofreció nada rescatable en su debut. Tampoco De Rooij en su retorno a la titularidad. Balboa, la otra novedad, también fracasó en un centro del campo anestesiado, sin capacidad de destrucción ni creación y que ahogaba a las parcelas defensiva y ofensiva. Nadie se salvó en un equipo que hizo aguas en todas sus líneas, incluida la portería.

El Oviedo comenzó a inquietar con un tiro de Isfan tras ganarle a Martínez un balón que parecía tener controlado. Aceves atajó el balón. El susto no despertó al Pucela, sino que lo paralizó. Aisar disparó de nuevo y el canterano blocó tras pegar el balón en un defensa.

Fue el preludio del primer gol. Aceves sacó un remate a bocajarro de Youness tras una falta directa y en el córner posterior llegó el tanto. Tras una serie de cabezazos de ataque y despeje, el portero blanquivioleta llegó tarde y no atrapó un balón muerto que Domínguez remachó a la red sin oposición alguna. Se pidió falta pero no la hubo. El meta además vio la tarjeta amarilla por protestar.

El tanto espoleó a los de Escribá, pero poquito, que para eso es un equipo suave. Abed botó una falta y Cruz despejó un balón que iba al cuerpo de Escandell. Después, Torres cabeceó alto y en boca de gol otro libre directo.

Llegó el descanso sin que el Pucela jugase a nada. El Oviedo trasteaba con él como quería. Pero la segunda parte fue peor que la primera, como en casi todas las películas. La del conjunto de Escribá fue de terror.

El equipo astur certificó la victoria con dos sopapos seguidos. El 0-2 llegó de nuevo tras una acción a balón parado, tan nefastas en ataque como en defensa para los blanquivioleta. Clerc rechazó hacia el centro una falta, lo que nunca hay que hacer. El despeje se transformó en asistencia para Calvo, quien desde fuera del área marcó, pegando el cuero al poste. No había nadie del Real Valladolid en la frontal para evitar la segunda jugada. El Oviedo había rubricado un doblete por medio de sus centrales.

No hubo oportunidad para el cuadro castellano de levantarse de la lona. Según lo intentaba, volvió a caer. Tres minutos después los carbayones firmaron el tercer tanto. El Oviedo tocó en su zona de tres cuartos como si fuese un rondo hasta que Pablo, desmarcado, envió desde fuera del área un disparo fuerte. El balón entró a elevada velocidad, pero por el centro. Aceves pudo hacer más, pero peor fue lo de Ponceau, que se apartó ante el tiro del rival cuando estaba a su lado. Hubo miedito.

Escribá había introducido sus primeros cambios tras el 0-2 (tarde, como casi siempre) pero su equipo continuó siendo un pingajo hasta el final. Debió agradecer al Oviedo que levantase el pie del acelerador, pensando ya en la próxima jornada, para no prolongar la carnicería.

El Real Valladolid se acercó con tiros desviados de Balboa (2), Yeray, Alejo y Víctor Jr. Coartadas vacuas para que el entrenador hablase de falta de puntería.

Jacobo falló solo ante Aceves el cuarto gol, por falta de tensión, antes de que Barberá, en los tres minutos finales, cabecease alto y se fuese de dos rivales para rematar a las manos de Escandell, en la última jugada del partido.

Fue un 0-3. Si el Oviedo lo hubiese necesitado, habría sido un 0-6. El Real Valladolid parece en proceso de desconstrucción y hundimiento por una falta atroz de exigencia de los directivos al míster y de éste a la plantilla, sin que nadie en Zorrilla se dé por enterado. Y ésa es la gran derrota, no la del campo.

FICHA TÉCNICA

Real Valladolid: Aceves; Alejo, Martínez, Torres, Clerc; Abed (Yeray, min. 55), Ponceau (Latasa, min. 69), Balboa (Juric, min. 69), De Rooij (Víctor Jr., min. 55); Chacón y Van Duiven (Barberá, min. 80).

Real Oviedo: Aarón; Aisar, Calvo, Domínguez, Cruz; Pablo (Jiménez, min. 77), Youness, Reina (Enzo, min. 46), Goti (Jacobo, min. 62); Villahermosa (Diego, min. 83) e Isfan (Estanis, min. 62).

Árbitro: Galech Apezteguía.

Tarjetas amarillas: Calvo, Alejo, Aceves y Youness.

Tarjetas rojas: No hubo.

Goles: 0-1: Domínguez (min. 25). 0-2: Calvo (min. 53). 0-3: Pablo (min. 56).

Incidencias: Estadio José Zorrilla. 19.522 espectadores.

tracking