El órsay surrealista
Iglesias Villanueva insistió desde la sala VOR a Sánchez López para que señalase fuera de juego en el gol anulado por milímetros a Chacón, después de recibir de espaldas en medio campo y registrar la jugada dos pases posteriores
Recreación digital de LaLiga del fuera de juego señalado.
El espíritu del fuera de juego, cuando se creó, residía en acabar con el beneficio de una situación de clara ventaja en una acción de pase de gol o gol. Un concepto en las antípodas del órsay surrealista pitado al Real Valladolid en Cádiz que le costó dos puntos, señalado por milímetros, con el jugador presuntamente beneficiado de espaldas a la portería contraria y dos pases, después del suyo, hasta lograr gol.
El audio del VAR refleja lo siguiente: «Rafa, te recomiendo una revisión para que valores un potencial fuera de juego por interferencia», dice Iglesias Villanueva desde la sala VOR. «Fuera de juego por interferencia», repite el árbitro de campo, Sánchez López.
Sin permitir Iglesias que su compañero evalúe por sí mismo la acción, le espeta: «Te vamos a mostrar la posición del jugador del Valladolid, que está en posición de fuera de juego. Luego lo enviaremos al programa para que se vean las líneas, cómo interfiere en el jugador del Cádiz, una vez que éste jugador controla el balón con el pecho».
E Iglesias sigue condicionando desde Las Rozas a Sánchez López: «Ahí te mostramos el control del Cádiz y posteriormente interfiere el jugador y sigue la jugada, ¿vale?, y esa jugada acaba en gol».
Después de esas palabras, el criterio del mediatizado Sánchez fue ya el mismo: «Para mí hay interferencia clara del jugador, está ganando la posición, con lo cual voy a reanudar...». Iglesias le corta, no sea que su mensaje no fuese lo suficientemente explícito: «Deja, que te voy a enseñar cómo acaba la APP (Atacking Possession Phase, en español: Fase de Ataque con Posesión del Balón)».
Tras verla, Sánchez decide anular el gol: «Valoro que es la misma APP de ataque que acaba en gol. Voy a reanudar con tiro libre indirecto por fuera de juego».
«Perfecto», concluye Iglesias.
Mientras los árbitros de VAR mediaticen a los de campo y no les digan, por ejemplo: «Veo interferencia en posición de fuera de juego, no sé si estás de acuerdo», los del césped sin personalidad acusada y que se dejen pastorear, por menor edad o veteranía, serán marionetas de los de la sala VOR.