El plan D se queda sin aire
Los blanquivioleta no pudieron inscribir a Van Duiven, De Rooij, Barberá, Dani Pérez, Clerc, Trilli y Arnu pese a viajar a Mallorca / Los presentes dieron la cara hasta que el cansancio y el balón parado les costaron la derrota

Torre ejecuta la falta que costó el primer gol al Real Valladolid.
Fran Escribá anunció en la rueda de prensa previa al debut liguero que tenía un plan B y otro C por si las inscripciones no le permitían utilizar el Plan A ante el Mallorca. Visto el desastre ejercido a la hora de matricular a los nuevos -y a alguno viejo-, lo del míster fue el plan D.
No salió bien pero pudo salir peor. El conjunto blanquivioleta cosechó una derrota por 2-0, labrada por dos goles a balón parado después de la primera hora de juego, en la que aguantó el marcador inicial e incluso dio sensación de poder crear cierto peligro. Pero su juego se diluía en los tres cuartos. No tiró entre los tres palos y sus tres disparos fuera no anunciaron peligro. Hasta en cuatro ocasiones los chuts de Yeray (2) y Víctor Jr. (2) se estrellaron en defensores rivales. Hacía falta dinamita pero nadie la puso en el campo. Y ante de que se pregunte por qué fue así y de que piense que Van Duiven o Barberá son dos desgarramantas incapaces de dar a la bola con la bota, hay que hacer un repaso de presentes y ausentes. Como cuando se pasa lista en el colegio.
De entrada de quedaron en Pucela Marcos André (que se come más de la mitad), Meseguer (quien también le da un buen pellizco), Juric (con un trozo de pastel más modesto, pero en la puerta de salida), Michelin (más fuera que el croata), Koke (que se va) y Amath, traspasado al Lusail catarí, a falta de oficialidad de la operación.
La primera sorpresa fue que se quedaron sin volar los recién fichados Lavagnino y Balboa. Pero la extrañeza subió de tono cuando el mismo sábado tomaron un vuelo regular hacia Palma los filiales Hugo Calvo (extremo izquierdo), Parriego (mediocentro, que salió al campo) y Brain (delantero). La causa era rellenar huecos en la convocatoria, pues la Liga sólo permitió la inscripción de Yeray, Chacón y Ojeda, piezas consideradas más importantes por el míster, en el puzle obligado para cuadra piezas con el límite fijado.
Por tanto se quedaron sin cambiarse los recién fichados Van Duiven, Barberá, De Rooij, Dani Pérez y los más veteranos Clerc, Trilli y Arnu. Siete jugadores de viaje casi turístico, por imperativo económico, con el añadido de que ni siquiera permitió LaLiga la inscripción de Dani Pérez con ficha del filial.
Viajaron 24, luego tres más y se quedaron siete sin cambiarse. Un desastre organizativo que sin embargo no se tradujo en la primera hora juego. Se preveía que una convocatoria de circunstancias ante el rival teóricamente más fuerte de la categoría puede acabar en una masacre, pero el Real Valladolid demostró hasta el primer gol una imagen competitiva y seria que lo evitó.
Tras esa hora inicial llegaron dos tantos a balón parado en diez minutos que destrozaron táctica y físicamente al equipo. El primero, por una controvertida falta de Martínez. Torre afinó el punto de mira, salvó la barrera y depositó el cuero cerca de la escuadra. Era el minuto 62 y con el Pucela desnortado y cansado, el gol del descabello legó en el 72 con Escribá preparando cambios. Raíllo se zafó de la marca de Martínez y cabeceó un balón de córner a la red. Ahí acabó el partido, pues el Pucela capituló. Hubo un tercer tanto en el 90 al remachar Liso en boca de gol un cuero escupido por el larguero, tras tiro de Sala, pero era fuera de juego.
El Real Valladolid, pese a su debacle con las inscripciones, mostró un once competitivo con Aceves en la portería; Alejo, Martínez, Torres y Garri en defensa; Ponceau y Ojeda en el mediocentro; Yeray y Chacón en los extremos, Víctor Jr. de mediapunta y Latasa arriba.
El terceto de la segunda línea de ataque promete grandes tardes. Han cambiado el juego del balón arriba a ver qué pasa por otro de mayor mimo y consideración con el balón. Les faltan verticalidad, desborde y una correcta elección en la última acción, ya sea el tiro o el pase. Si afinan, la suerte de este equipo puede ser otra que la vista en Son Moix.
Sin tirar entre palos no se gana, como bien sabe Argentina. Y sin que jueguen los teóricamente mejores, tampoco es fácil, como bien deberían saber en el club. Unos equipos se preocupan por sus lesionados. Otros, por sus inscritos.
FICHA TÉCNICA
Mallorca: Arnau; Calatayud (Morey, min. 68), Valjent, Raíllo, Lato; Luvumbo (Antonio Sánchez, min. 81), Morlanes (Puigmal, min. 89), Darder, Roca (Liso, min. 68); Fuentes y Torre (Sala, min. 68).
Real Valladolid: Aceves; Alejo, Martínez, Torres, Garri; Ponceau (Parriego, min. 85), Ojeda (Lachuer, min. 73); Yeray (Erlien, min. 85), Víctor Jr. (Delgado, min. 73), Chacón; y Latasa.
Árbitro: Fuentes Molina.
Tarjetas amarillas: Calatayud, Darder y Martínez.
Tarjetas rojas: No hubo.
Goles: 1-0: Torre (min. 62). 2-0: Raíllo (min. 72).
Incidencias: Estadio Son Moix. 15.650 espectadores.