El mayor despliegue de seguridad en la historia de Zorrilla
Los efectivos policiales doblarán de largo su número para el Real Valladolid-Deportivo y la seguridad privada se triplicará
El dispositivo de seguridad comenzará en la tarde del sábado, con la llegada de los primeros aficionados visitantes, y se extenderá hasta su vuelta a La Coruña
La Fan Zone quedará habilitada para la hinchada blanquiazul, en caso de ascenso, cuya previsión de viajeros está entre la amplia horquilla de 3.000 y 5.000
Especial preocupación en el club por posibles altercados con seguidores visitantes que ocupen plaza de abonados locales

Aspecto interior del estadio Zorrilla.
El viernes tuvo lugar la reunión para coordinar el dispositivo de seguridad de cara al Real Valladolid-Deportivo, con presencia de las policías Nacional y Municipal, la delegación del Gobierno y representantes del club blanquivioleta. La primera conclusión es que se tratará del mayor dispositivo vivido en el estadio Zorrilla, en un encuentro calificado como de alto riesgo.
Ninguna de las dos policías facilita nunca el número de efectivos destinados, pero ambas doblarán de largo la cantidad habitual. En el caso del club y sus vigilantes de seguridad privada, la cifra se triplicará, alcanzando los 110.
La mayor preocupación del Real Valladolid son los aficionados deportivistas que hayan comprado entrada o abono a los blanquivioleta y puedan alterar el orden en el estadio. En la medida de lo posible, pues serán numerosos, se les conminará a que no porten distintivos de su equipo, para evitar problemas.
La cifra de seguidores blanquiazul desplazados no es muy concreta. Se maneja una más que amplia horquilla que puede oscilar entre los 3.000 y los 5.000. De entrada ya hay unos veinte autocares contratados, siendo seguro que muchos de los desplazados no tienen entrada y que algunos intentarán adquirirla, o incluso el abono -al ser el último partido-, en las inmediaciones del estadio. Habrá especial vigilancia policial para evitar este tipo de operaciones similares a la reventa.
Otro punto vital del dispositivo es que no coincidan en ningún momento los radicales de ambas aficiones. Los Riazor Blues, grupo de este tipo de seguidores del Deportivo, quedarán embolsados por miembros de la Policía Nacional desde su llegada a la ciudad por la mañana, hasta su salida después del partido.
De hecho se evitará en la medida de lo posible que ambas aficiones se agrupen en una misma zona, en previsión de incidentes. Por eso el autocar de cada equipo hará entrada al estadio por una zona diferente, vallando la entrada al estadio por la zona de los Anexos para evitar problemas en la salida de jugadores de los autocares y posterior entrada al estadio.
En el caso de que el conjunto coruñés selle su ascenso, se habilitará el área destinada habitualmente a la Fan Zone local para que celebre su éxito, siendo perimetrada para evitar altercados, de forma que ningún seguidor local pueda acceder a ella.
El operativo de seguridad comenzará en la tarde del sábado, cuando una parte de los hinchas deportivistas tiene previsto llegar a Valladolid. Habrá vigilancia especial en las zonas habituales de restauración y ocio nocturno, franja ésta más proclive al conflicto.
En la mañana del domingo se controlarán las zonas habituales de vermú y restaurantes. Muchos de los seguidores gallegos se darán cita en la plaza Marcos Fernández de Parquesol para subir al estadio desde allí, como es habitual con bastantes aficiones visitantes, pero no se puede obligar a nadie a que lo haga.
Tanto desde el club como por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad se incide en que el dispositivo garantiza la protección de los aficionados para asistir y disfrutar del espectáculo deportivo sin miedo y con total normalidad.