Cambios en el once blanquivioleta
A la ausencia obligada del sancionado Tomeo se puede unir la de Federico, si Escribá sube a Alejo al extremo y da entrada a Michelin en el lateral / "En estos quince partidos, no veo a Alejo jugando todos de lateral, ni jugando todos de interior", anuncia el técnico, contento con Latasa: "En Gijón quedé muy satisfecho con él"

Alejo observa un posible pase durante el entrenamiento del martes del Real Valladolid.
El Real Valladolid no se juega una final con el Huesca, pero casi. A quince partidos del final es prematuro hablar de un mata o muere, pero la deriva del equipo blanquivioleta en la Liga ha sido tan mala y tan larga que urge un cambio drástico. No se puede consentir sumar una victoria por mes y llevar cuatro sin ganar en Zorrilla. Por eso el Pucela ocupa puesto de descenso. Y ante el Huesca está en la tesitura de pasarle la patata caliente y salir del pozo.
Escribá asume la vital importancia del encuentro pero no le otorga más que a los otros catorce. Y anuncia más cambios que el obligado de Tomeo, sancionado. Martínez puede ocupar su plaza.
«En el vestuario no hemos usado la palabra ‘final’ pero somos conscientes de lo importante que es el partido. No es que la rechacemos por superstición. Quedan quince partidos y hay que afrontarlos como lo que son: quince finales. Cada uno lo es», asegura el entrenador.
El club está organizando un gran ambiente en torno al choque, pero son los jugadores quienes tienen que ganarlo. Escribá asegura que están mentalizados para ello. «Claro que queremos que venga nuestra gente. Las decepciones lógicamente alejan al aficionado, porque no quiere pagar un abono y quedarse en casa. Se queda porque está enfadado o decepcionado. Queremos que venga pasado mañana y obviamente queremos que esté cerca de nosotros. Somos los que tenemos que dar, no vamos a pedirle nada. Bastantes decepciones le hemos dado, como para pensar ahora en pedir».
El Real Valladolid lleva prácticamente cuatro meses sin ganar en Zorrilla, desde el 3 de noviembre. Escribá ve fundamental salir a ganar en todos los campos, pero más en el propio. «Doy mucha importancia a ganar en casa porque cuando estás con tu gente, el ambiente te lleva siempre a algo más. Aunque creamos que es lo mismo jugar fuera que en casa, no es lo mismo. Cuando estás cerca de tu gente te sientes más fuerte, mejor. Pero busco un equipo fuerte a nivel mental para que no distinga entre casa y fuera. Vamos a ir a por los quince partidos».
En cuanto a los nombres propios, está abierta la posibilidad de ver a Alejo por fin como extremo. Sus movimientos defensivos cuentan con carencias. Su despeje de cabeza al centro fue el preludio del primer gol del Sporting y Vázquez le ganó la espalda por arriba para rematar a la red en el segundo.
«Alejo nos ha demostrado este año que puede ser un lateral estupendo. En determinados partidos, no por jugar en casa o fuera, es una variante adelantarlo. Si hubiéramos tenido a Michelin en el banquillo en Gijón, a lo mejor uno de los cambios hubiera sido adelantar a Alejo a una posición más natural para él y habernos protegido. En estos 15 partidos, no veo a Alejo jugando todos de lateral, ni jugando todos de interior».
Es curioso que Escribá se refiera a Canós (al hablar del segundo gol al Sporting) y a Alejo como ‘interiores’ y no como ‘extremos’. Los ve más en los pasillos del 8 y el 10.
Siguiendo con los futbolistas, Latasa lleva cuatro meses sin marcar gol. Y de los tres que ha logrado, dos son de penalti. Escribá no ve esta sequía incompatible con mantenerlo en el once. «La prueba de que puedo es que no conocía la efeméride. Cuando un equipo está abajo, podemos encontrar un montón de datos negativos. Si un delantero, igual que un portero, trabaja muy bien pero falla constantemente, lo cambias. Pero el otro día quedé muy satisfecho con él. No tuvo opciones, porque no se las dimos, pero trabajó fenomenal. Estoy convencido que antes o después va a marcar».
Y del punta titular, al suplente... sin pasar por Erlien. Marcos André ha entrenado toda la semana con el grupo, a diferencia de la pasada, pero no parece que vaya a entrar como titular para ejecutar el 4-4-2 que le gusta al míster, vista la consideración táctica que le merece Chuki a Escribá.
«Marcos ha entrenado muy bien. Con él parece que se podría jugar un 4-4-2 más claro en vez del 4-2-3-1, que es lo que parece que se juega cuando está Chuki. Pero es que creo que Chuki tiene también una mentalidad delantero y además trabaja mucho. Cuando hago la alineación no pienso que estoy poniendo sólo un delantero. Y ya dije que siempre ha sido una obsesión en mi carrera que la segunda línea aporte mucho gol. En Gijón marcaron un medio y un interior».
Bolo, técnico del Huesca, dijo en su rueda de prensa previa al encuentro que no firma el empate. «No tenía ninguna duda que cualquier entrenador, Bolo en este caso, iba a decir eso. El día que se lo oiga a un entrenador, será una decepción. Cuenta con una buena plantilla de jugadores con experiencia».
El Pucela ha recibido en los últimos partidos goles con los primeros disparos del rival. Los nervios en estas situaciones pueden aparecer. Se templaron en Gijón pero en casa quizá vuelvan si hay pitos.
«El de fuera, entre comillas, juega con que no los va a sufrir y el de casa sí, pero eso se da por hecho en el fútbol. Siempre me pongo en el lugar del otro entrenador y una de las máximas que les dirá es que tengan cuidado, porque podemos salir muy fuertes y si aguantan los primeros 15 o 20 minutos, nos podemos poner nerviosos. En Gijón insistí mucho a los jugadores sobre que ningún golpe nos cambiara la idea del partido. Es la parte de la que más contento estoy. Recibimos un gol a los 7 minutos y el equipo venía a encajar dos goles en 9 minutos el partido anterior. Ahí es cuando los quería ver. Y los vi».
El valenciano ofrece una última muestra de fe y confianza. «Veo al equipo absolutamente enchufado. Están todos fenomenal y queriendo jugar. Estoy absolutamente convencido que conseguiremos la permanencia».