Orta: 11 entrenadores en 4 temporadas
Marsch, Skubala y Gracia (Leeds 22-23), Mendilibar, Alonso y Sánchez- Flores (Sevilla 23-24), Garcñia-Pimienta y Caparrós (Sevilla 24-25) y Almada, Tevenet y Escribá (Real Valladolid 25-26) son los técnicos que han pasado bajo su mando en este cuatrienio

Víctor Orta, director deportivo.
Hay entrenadores que sobreviven a un buen puñado de directores deportivos de sus clubes, caso de Simeone con el Atlético de Madrid. Por contra, existen máximos responsables de este apartado que se convierten en centrifugadoras de técnicos.
Uno de ellos es Víctor Orta. El actual director deportivo del Real Valladolid lleva once entrenadores en sus cuatro últimas temporadas; una media de casi tres por año y sin contar con técnicos puente de un partido, como Sisi. No parece que el madrileño le pille el punto al ocupante ideal del banquillo, y sus tres clubes más recientes lo han acusado.
Orta era el máximo responsable deportivo del Leeds United en la Premier inglesa en la temporada 22-23. Era la sexta con los blancos. Comenzó el campeonato con Jesse Marsch, actual seleccionador de Canadá, llegado la temporada anterior y destituido tras 22 partidos de Liga. Tomó su relevo Michael Skubala, el técnico asistente, que dejó el puesto después de tres encuentros, tras un empate y dos derrotas.
El tercer entrenador del Leeds fue el español y ex jugador blanquivioleta Xavi Gracia. Duró once partidos y salió... junto con Orta, a cuatro encuentros del final. El Leeds descendió. Ninguno de sus sucesores, incluido Sam Allardyce, el cuarto, mejoró las cifras del estadounidense Marsch, con una media de 1,03 puntos por partido.
Orta regresó al Sevilla, donde había crecido a la sombra del gran Monchi. Esta vez retornaba como primer espada.
La temporada 23-24 fue convulsa en el Sánchez-Pizjuán. Comenzó la Liga José Luis Mendilibar, siempre añorado en Zorrilla. En la temporada anterior llegó en marzo y no sólo salvó al equipo con holgura, sino que le hizo ganar la Liga Europa. La directiva se desprendió de piezas importantes pero no de sus aires de grandeza y destituyó al vasco tras ocho partidos, con dos triunfos, dos empates y cuatro derrotas.
Su reemplazo fue Diego Alonso, que hizo bueno a Mendi. El uruguayo dirigió otros ocho partidos al equipo... sin victorias, con cinco empates y tres derrotas.
Quique Sánchez-Flores fue capaz de enderezar a los de Nervión. En 22 partidos sumó ocho victorias, cuatro empates y diez derrotas, cuatro de las cuales llegaron en los cuatro últimos partidos, cuando el equipo se vio salvado y se dejó ir.
Esta inercia negativa se extendió a la siguiente temporada 24-25. Quique no siguió y Xavier García-Pimienta tomó las riendas de los hispalenses. El equipo se ubicó en la zona media de la tabla, lo que no era suficiente para directiva ni afición. Pero fue a peor. Tras cuatro derrotas consecutivas, el catalán fue destituido, luego de la jornada 31. No acabó bien con Orta y por eso García-Pimienta nunca entra en las quinielas sucesorias del Real Valladolid.
El cambio de míster no llegó antes por la situación económica del club, como lo prueba el nombre de su sustituto: Joaquín Caparrós, un mito de las mejores épocas recientes del club, que no firmó por dinero sino por compromiso sentimental. En sus siete partidos no mejoró las cifras de su antecesor, con una victoria, dos empates y cuatro derrotas. El Sevilla se salvó por un solo punto, siendo decimoséptimo.
Este desastre para un club otrora poderoso supuso la salida de Orta y su fichaje por el Real Valladolid. Su historia como blanquivioleta en esta temporada 25-26 es conocido por todos. Almada -motu proprio- se fue, llegó Tevenet, con Sisi en el interregno, y tras siete jornadas el sevillano es destituido para dejar el puesto a Escribá. Y surge la pregunta: ¿será el último entrenador de la temporada?