LEGANÉS-REAL VALLADOLID (LA CRÓNICA 3-0)
Sonrojo de realidad del Pucela en Leganés
Un inaceptable Real Valladolid, sin alma, hambre ni deseo, es ridiculizado en Butarque por el Leganés, hasta el día de autos el peor equipo local de Segunda / Los blanquivioleta se alejan a 9 puntos del playoff y tiene ya el descenso a solo dos puntos

Jaouab y Guilherme se miran incrédulos tras el autogol que supuso el 2-0 para el Leganés.
Mas de lo mismo. Con Almada o con Tevenet. Igual este Real Valladolid no está para competir por el ascenso y sí por mantener la categoría. Triste, caótico, lamentable. La llegada de Tevenet, de momento, no soluciona la paupérrima imagen de un equipo que fue burreado y ninguneado por un también necesitado Leganés que hasta este partido era el peor conjunto local de Segunda División. Ver para creer. De nuevo sin identidad, de nuevo sin hambre, de nuevo víctima de errores imperdonables, de nuevo regalando el partido de inicio.
Real Valladolid
El Pucela de Tevenet se mete en problemas: «Entiendo que la afición esté con el susto en el cuerpo»
Adrián Gómez
El 3-0 habla por si solo. No es un problema de aptitud, que por lo visto también Butarque lo puede llegar a ser, sino que es un problema de actitud. Dentro por los actores, ayer todos de reparto. Fuera porque el director, Tevenet, tampoco fue capaz de arreglar el desaguisado como hiciera en la pasada jornada en Zorrilla tras el descanso ante el Racing.
El penoso inicio de partido con una concatenación de errores inadmisible, le dejó marcado. Y solo habían pasado seis minutos con una inocente mano de Iván Alejo que acabó en penalti. Un penalti que lo desperdiciaría Juan Cruz y que en el más difícil todavía en la jugada siguiente volvió a cometer Jaouab penalti, que en esta ocasión Alex Millán no regalaría (1-0). Volver a empezar.
Con Ponceu desubicado y con Juric incapaz de sacar el balón jugado, el Real Valladolid fue un equipo blando, timorato y sin fe. ¿Donde estaba el hambre del que tanto presumía Tevenet hablando de sus jugadores en la previa? Lejos, muy lejos. Sin velocidad y sin ninguna circulación de balón siempre quedó a merced de un rival que con poco, muy poco, dejó en evidencia a un Real Valladolid totalmente cojo en su experimental banda izquierda.

El Leganés celebra uno de sus goles ante el Real Valladolid.
Y para colmo de los colmos, el teórico mejor, Guilherme, ‘cantó’ en el segundo gol antes del descanso en colaboración con Jaouab en un pésimo marcaje a Marvel dando la espalda al balón en un centro que acabaría impactando su nuca. Autogol 2-0 y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Porque en esta ocasión no hubo pizarra mágica tras el descanso. En un hombre por hombre las entradas de Ramón Martínez, que debutaba, y Chuki como media punta por Ponceu, poco o nada aportaron a una reacción que necesitaba el cuchillo. Pero sin alma y sin deseo. Acciones intermitentes a cargo de un Peter Federico que hace la guerra por su cuenta, falta de reflejos de delantero de Erlien, que por lo demostró (alarma) no parece un delantero, y dos remates de Chuki y Maroto abortados Soriano y poco más ante un Leganés acomodado que no acusó el echarse atrás y por momentos parecer embotellado ante el tímido empuje y poca pegada de su rival.

Canós conduce un balón ante el acoso de un jugador del Leganés.
Tampoco a salida de Maroto, dinamizador ante el Racing, sirvió para dar lucidez a un equipo sin un líder (Alejo, también desaparecido), ramplón y lejos, muy lejos de poder pujar por cotas que no sean (ver para creer) mantener la categoría.
Porque el Leganés, que por momentos acabó gustándose en u Butarque en el que solo había salido airoso en una ocasión en la presente campaña, puso la guinda, la sentencia y... el sonrojo para el Pucela con el 3-0 tras una combinación ante la mirada de su rival que culminaría sin oposición alguna desde la frontal Roberto López.
Y para acabar de quedar perplejos faltaba la salida al campo de Arnu por Erlien a ocho minutos para el final (¿para qué?) y la expulsión afortunadamente rectificada por el ‘activo’ VAR de Guilherme en la penúltima acción del partido para firmar el esperpento final.
Y es que la derrota del Real Valladolid en Butarque, calcada a la del año pasado en Primera, le deja con dos puntos por encima del descenso, a nueve del playoff y a 13 de los líderes, Racing y Las Palmas.
La ficha: Leganés 3 - Real Valladolid 0.
- Leganés: Soriano; Rubén Peña, Lalo, Marvel Franquesa (Miquel; min72); Cissé (Melerio; min61), Diawara, Óscar Plano (Roberto López; min 61), Juan Cruz (Pauwels; min 81), Naim y Millán (Diego García; min72).
- Real Valladolid: Guilherme; Alejo, Jaouab (Ramón Martínez; min 46), Torres, Hugo San; Lachuer (Maroto; min 67), Ponceau (Chuki; min46), Lachuer; Peter, Canós (Biuk; min68) y Erlien (Arnu; min 83).
- Árbitro: Orellana Cid.
- Tarjetas amarillas: Jauuab y Peter; Franquesa, Cissé, Roberto López y Juan Cruz.
- Goles: 1-0: Alex Millán (de panalti;min13). 2-0: Jaouab (en propia meta; min44). 3-0: Roberto López (min.80).