Una clasificación comprometida
Los blanquivioleta están a cuatro puntos de su inmediato predecesor, siete de la promoción y doce del ascenso directo, pero a sólo tres del descenso / Al equipo le esperan dos desplazamientos seguidos que pueden marcar cuál será su lucha en la segunda vuelta

Jugadores blanquivioleta hacen corro antes de un partido.
A falta de una sola posta para el final de la primera vuelta, el Real Valladolid está con sus 25 puntos muy por debajo en la tabla de lo que esperaba antes del comenzar la Liga como recién descendido.
El conjunto pucelano abre al mitad baja de la tabla con su duodécimo puesto pero, lo más importante, se acerca a la zona de descenso a medida que se aleja de la de ascenso directo y promoción. Su cotización para ser equipo de la élite el próximo año cada vez es menor en las casas de apuestas.
Una prueba de ese mal camino que debe enderezarse en la segunda vuelta es que el liderato se ha marchado a los trece puntos de distancia, el ascenso directo a los doce y la promoción a los siete, que son dos victorias y un empate de diferencia. Para luchar por volver a Primera, aunque sea en la repesca, los de Tevenet deben sumar muchas más victorias que las seis que ostentan en sus estadísticas.
La parte baja sin embargo comienza a quemar. La distancia con la Real Sociedad B, que marca la zona de descenso, es de sólo tres puntos; es decir, una victoria. Pero la gran amenaza para los blanquivioleta son las diferencias cercanas. El Córdoba, undécimo y por tanto inmediato predecesor, cuenta con 29 puntos, lo que significa que aunque los pucelanos ganen en Butarque y los blanquiverde pierdan el lunes en Huesca, no los adelantarán.
Por abajo ocurre todo lo contrario. Con un punto menos que el Real Valladolid figuran Éibar, Andorra y Cultural. Y con dos menos, Leganés, Albacete y Huesca, último en puesto de salvación. El que gane en la próxima jornada, sobrepasará al Real Valladolid, si éste pierde ante los pepineros.
Los dos próximos encuentros de los pucelanos son muy comprometidos y pueden marcar su trayectoria en la segunda vuelta, pues ambos son a domicilio.
El Leganés, aún más alicaído que el Pucela tras descender junto a él, se recuperó algo en la última jornada tras remontar en Albacete para ganar por 1-3. Llega eufórico a la cita del domingo.
El recién ascendido Ceuta, que parecía carne de cañón cuando debutó en Zorrilla y se llevó un 3-0, es ahora el sexto clasificado y por tanto en plaza de promoción, con 32 puntos, siete más que los blanquivioleta.
En el caso de que estos dos desplazamientos no sean positivos, la lucha de los blanquivioleta puede centrarse en conservar la categoría y llegar al menos a esos 50 puntos que la garantizan, de los que ya lleva la mitad.
Sin embargo se espera más de un equipo con jugadores y potencial económico suficiente como para fijarse metas más ambiciosas. La clave estará en Tevenet y los refuerzos.