Chuki, caso perdido
La única y remota posibilidad de que renueve pasa por el ascenso y una ficha que debería ser la más alta / El Stuttgart se une a Betis, Villarreal y Como en su interés por él / Todos pueden pagarle mucho más que el Pucela

Chuki celebra el gol que dio la victoria al Real Valladolid en El Plantío frente al Burgos.
Iván San José Cantalejo, Chuki, el chaval de 21 años de La Victoria y canterano del Real Valladolid, parece vivir su segunda y última temporada como jugador del primer equipo. Cada vez son más los clubes que lo quieren y, consecuencia de ello, cada vez son menos las posibilidades que tiene de renovar un contrato que expira el 30 de junio. Desde el 1 de enero puede legalmente firmar por el equipo que desee.
Tras el cierre del mercado de verano, el principal foco de interés del Real Valladolid fue conseguir la renovación del atacante. Para ello llegó a su tope económico, colocando al vallisoletano entre los mejor pagados de un equipo que todavía conserva en propiedad a Kenedy y Javi Sánchez. La ficha ofrecida no llegaba a las de ellos, pero sí se ubicaba por encima de los demás. La nueva propiedad quiso hacerle saber que era su gran apuesta para abanderar el Real Valladolid del futuro, que miraría hacia la cantera.
Las conversaciones con su agencia de representación se sucedieron, pero sin éxito. La distante relación del Pucela con Leaderbrock Sports es un lastre, con el peso agregado de Javi Sánchez, perteneciente también a dicha agencia y al que el club quiso traspasar sin éxito, después de que el defensa le comunicase que rompía unilateralmente la relación, lo que recogía su contrato.
Al quedarse el central sin destino después de que el Hellas Verona lo desechase en julio por problemas físicos tras las pruebas médicas, el Real Valladolid le intentó buscar acomodo. Y lo hizo, incluso ganando el jugador dinero, lo que ya era difícil. El Al-Fayha saudí le ofrecía un contrato por dos temporadas a 1,2 millones netos por año. Pero Javi Sánchez no quería salir de Europa y lo descartó. Ningún equipo del continente estaba dispuesto a pagar cantidad semejante, y menos después de no pasar unas pruebas médicas.
El madrileño se quedó en Valladolid, pero asumiendo que no sería pieza principal, como así ha ocurrido. Sólo ha disputado 46 minutos de 1.710 posibles en la Liga, lo que profundizó una zanja en la comunicación entre el club blanquivioleta y sus representantes.
Tanto fue así, que estos ni siquiera contestaron de la forma debida a la primera propuesta para la renovación de Chuki. Y los siguientes contactos han sido tan ásperos como baldíos. Tampoco ha ayudado la escasez de minutos del atacante. Ha completado 859, prácticamente la mitad del total.
La continuidad del canterano depende de dos puntos, cuyo cumplimiento ni siquiera la garantiza, pero sin los cuales es imposible. El primero, el ascenso del Real Valladolid a Primera, pues el interés que ha despertado, aunque aún no se ha plasmado en ofertas por escrito, corresponde a equipos de la élite.
Además del ya conocido de Betis y Villarreal en España, y Como en Italia, el diario Bild informa de que el Stuttgart alemán también sigue sus pasos. El atractivo deportivo que pueda despertar el mediapunta se ve incrementado por su condición de jugador libre, que permite no pagar traspaso. Esto sirve además para aumentar su ficha, de forma que ni siquiera un Real Valladolid en Primera podría competir.
El potencial económico de Villarreal y Betis ya es conocido para el seguidor medio español, no así los de Como y Stuttgart. El equipo italiano, ascendido a la élite la temporada pasada, es sexto en ésta y manejó la temporada pasada una cifra para fichajes en torno a los 100 millones. Fue el equipo italiano que más gastó en el pasado mercado de invierno, con 50 millones. Su entrenador es Cesc Fàbregas, de ahí su mirada hacia el fútbol español y en particular a un jugador que cree que podrá potenciar.
En cuanto al cuadro alemán, bastan unas cifras para conocer su músculo financiero. En verano invirtió 52 millones en fichajes, su masa salarial esta temporada es de 62 millones y la ficha media por futbolista se halla en torno a 1,9.
Ante esto es imposible luchar desde Zorrilla, y al Pucela se le abren dos opciones. Una es buscar la venta de Chuki, aunque barata, en el mercado de invierno, si es posible coordinada junto a sus agentes comunes con la de Javi Sánchez, para liberar la ficha del defensa y poder así reforzarse mejor en enero.
La otra es apurar hasta junio la contribución de un futbolista que puede ser muy importante... si se cree en él, se le da entrada continua en el once inicial y está motivado. Porque los mejores partidos del Pucela, aunque escasos, han sido casi todos con él en el campo y asumiendo el rol de factor diferencial. Suma cuatro goles y dos asistencias.
El Real Valladolid tiene ahora la palabra, pero lo que necesita el jugador, y por ende el equipo, en caso de que siga hasta junio es tranquilidad y apoyo para que aflore su mejor fútbol. Pitarle y condenarlo al banquillo sólo por no renovar sería contraproducente para todos.
2026, año final también para Torres, Maroto y Lachuer
El 30 de junio de 2026 no sólo certifica el fin de la relación contractual del Real Valladolid con Chuki y Javi Sánchez. También supone la conclusión del acuerdo con otros tres jugadores de la actual plantilla, excepción hecha de los cedidos. Son David Torres, Mario Maroto y Mathis Lachuer. Cada caso es diferente.
Torres no sólo se ha asentado como central por delante de Javi Sánchez, sino que es el jugador de campo que más minutos ha disputado (1.665) junto a su compañero en el eje de la zaga Tomeo, que suma curiosamente la misma cifra.
El club está interesado en su renovación y ya ha dado los primeros pasos para conseguirla. No parece que sea algo excesivamente c0mplicado. Aunque forjado en Parquesol, Torres llegó a las categorías inferiores del Real Valladolid. Su padre es Torres Gómez uno de los históricos del club en su etapa como futbolista. Continúa trabajando en Zorrilla, como jefe de Metodología.
Maroto es un canterano que no cuenta pese a sellar la victoria ante el Almería con un penalti provocado y un gol. Puede renovar y ser cedido, o salir con opción de recompra.
Lachuer firmó con el Real Valladolid el pasado verano tras un camino peculiar. Finalizó contrato con el Mirandés y, como agente libre, esperó la llamada de un club de Primera. Ésta no llegó y se comprometió sólo por una temporada. Al final esto se tornó positivo para el club pues, a falta de más de media Liga, su rendimiento es malo.