Aún sin cuentas anuales
El grupo de Ronaldo anunció presentarlas en octubre pero no ha cumplido el plazo y sigue vigente el antiguo consejo de administración, sin los nuevos dueños

Ronaldo Nazário y David Espinar, presidente y vocal del consejo de administración del club.
El mes de octubre era el fijado para efectuar de forma efectiva el cambio en el consejo de administración del Real Valladolid. Era el mes en que la anterior propiedad, cuya cabeza legal y máximo accionista era Ronaldo Nazário al frente de Tara Sports 2018 SL, debía presentar las últimas cuentas del club, antes de su salida de la entidad blanquivioleta tras la venta realizada a Ignite, el pasado mayo.
Este diario ha sabido que el anterior consejo de administración, formado por Ronaldo Nazário como presidente, David Espinar y Matthieu Fenaert como vocales y Javier Ferrero como secretario no consejero, se reunió de forma telemática. Pero el estado económico del club correspondiente a la temporada 24-25 (de 1 de julio a 30 de junio) no ha sido presentado a los nuevos propietarios, según fuentes del club. Y la hoja de octubre ya ha sido arrancada del calendario.
Solares y Uruñuela, copresidentes y cabezas del fondo de inversión Ignite, confirmaron tras su llegada que no cambiarían la composición del consejo de administración del Real Valladolid hasta que no se aprobasen esas últimas cuentas que debían presentar Ronaldo y su equipo de trabajo. Colocar antes al nuevo consejo equivaldría a responsabilizarse de ellas. Y los actuales dueños lo harán sólo en la parte que afecta desde su desembarco legal en el Real Valladolid, hasta el 30 de junio, según se acordó en la operación de compraventa.
Se desconoce cuándo se presentará el ejercicio económico correspondiente a la temporada 24-25, pero por el momento la página web del club exhibe un sonoro vacío en la parte dedicada al consejo de administración. Tras los dos puntos que siguen a esta tres palabras, para informar sobre los nombres de sus componentes, aparece la nada. Ni siquiera salen quienes legalmente aún figuran en él: Ronaldo, Espinar, Fenaert y Ferrero.
Tampoco existe ninguna explicación sobre quiénes forman la actual cabeza del club. Ninguna alusión a Gabriel Solares y Enrique Uruñuela como copresidentes, ni a Ignite y Ben Oldman como dueños, después de más de cinco meses en el club. Una forma de evitar problemas.
Sí aparecen en el organigrama los directores generales y de área. Y una parte vital en lo que fue el lamentable paso de Ronaldo: el Área Jurídica y de Cumplimiento, en manos de Senn & Ferrero Asociados.
Mientras, el copropietario Ben Oldman lanzó un mensaje en redes, enorgulleciéndose «de anunciar la adquisición de una participación de co-control del club»... que ya tenía. Parecía un anuncio programado.