Un seguidor radical del Real Valladolid, detenido tras lanzar una piedra a los del Sporting
El proyectil, mayor que el tamaño de una palma de la mano, fue neutralizado por un policía nacional

Seguidores radicales del Sporting, junto a la Cúpula del Milenio en la mañana del partido.
Los disturbios previos al partido celebrado el 19 de octubre ente Real Valladolid y Sporting de Gijón entre aficionados radicales de ambos equipos siguen coleando. Agentes de la Policía Nacional detuvieron el día 23 a uno de ellos como presunto autor de un delito de desórdenes públicos tras lanzar una piedra
de grandes dimensiones contra el grupo rival, acción que fue neutralizada por un agente, según informa la Jefatura Superior de Castilla y León de la Dirección General de la Policía.
El partido, declarado de Alto Riesgo, conllevó la automática activación del dispositivo especial de seguridad con un refuerzo significativo de efectivos policiales.
La animadversión histórica entre las aficiones radicales de ambos clubes motivó que, a primera hora de la mañana, se detectaran movimientos organizados de grupos con intención de protagonizar una pelea multitudinaria antes del inicio del partido. A las 10.15 horas, se localizó un primer grupo compuesto por 54 aficionados ultras del Real Valladolid, que fue contenido en una zona residencial aprovechando la configuración urbanística del entorno.
Minutos después, la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), mientras realizaba la identificación documental de los integrantes del primer grupo, fue alertada por la sala CIMACC 091 de la presencia de un segundo grupo radical —integrado por 74 miembros del colectivo 'Ultra Boys' del Sporting de Gijón— que se dirigía hacia la sede del grupo local.
Gracias a la rápida actuación policial, que logró contener simultáneamente a ambos grupos y canalizar sus movimientos, se evitó un enfrentamiento directo, a pesar de la cercanía entre ambos. En el momento de máxima tensión, la única separación entre los dos grupos fue la barrera policial, circunstancia en la que se produjo el episodio violento objeto de investigación.
Durante dicho episodio, se registraron lanzamientos de objetos, entre ellos una piedra de grandes dimensiones —superior al tamaño de una palma— que fue lanzada por uno de los integrantes del grupo local.
El objeto fue interceptado de forma instintiva por un agente mediante el uso de su defensa reglamentaria, evitando que impactara contra los aficionados del Sporting situados al otro lado de la línea policial.
El autor del lanzamiento fue identificado por otro agente del mismo indicativo, procediéndose a su detención por la presunta comisión de un delito de desórdenes públicos, al haber alterado la paz pública mediante actos violentos evidentes, en el contexto de actuación grupal. El detenido fue puesto en libertad una vez se le tomó declaración.