No es partido para sosos
Los blanquivioleta necesitan la victoria frente a un hipermotivado Burgos después de tres partidos sin saborearla / Vuelven Juric y Marcos André / Primera convocatoria para Jaouab

El último precedente entre ambos equipos fue el 2-2 en Burgos del amistoso de agosto.
El Real Valladolid y el actual Burgos CF se han medido cuatro veces en Liga, en la historia de ambos equipos. El Real Valladolid Promesas y el actual Burgos CF lo han hecho en once, siete más. No existe suficiente hemeroteca para hablar de derbi, ni incluyendo las anteriores adscripciones del club de El Plantío (Real Burgos y antiguo Burgos CF), refundado en dos ocasiones. En total los primeros equipos de ambas ciudades se han cruzado en sólo doce temporadas.
Cualquier intento de llevar este partido a terrenos de las luchas históricas, la épica gótica remontándose al Medievo, las armaduras, las mesnadas y las fortalezas de puente levadizo, es fútbol-ficción. Por no hablar de quién manda en Castilla. Eso se vota, no lo decide un balón.
Esto no quiere decir que el fútbol quede exento de pasión y sea como jugarse un bingo en el hogar del jubilado. Independientemente de la historia que arrastre cada club y de su actual clasificación, son vecinos. Y entre vecinos siempre hay piques. El Burgos, que ejerce de hermano menor con nueve temporadas en Primera, sumando sus tres adscripciones, saldrá a darlo todo ante un Real Valladolid que atesora 47 y llega de descender. Si los blanquivioleta no entienden esto y salen como si fuesen de paseo por el Espolón, les pasarán por encima como en su anteúltima visita, en la que en la primera parte ya perdían 3-0.
El Pucela no está para tirar cohetes, sino para que no le exploten en las manos. Lleva un punto de nueve ante Albacete, Cultural y Mirandés, con los dos últimos partidos en casa. Perder otra vez sería como replantearse la idea actual de juego y la idoneidad de quienes la ejecutan. Y caer por tres goles o más supondría pensar en el futuro de Almada al mando de un equipo que se le está desmontando. Ni corre y presiona como antes, nunca ha generado juego en la medular y aun así, cuando llega arriba, falla más que una escopeta de feria.
Latasa, eso sí, está confirmado en el once, en un puñetazo a la meritocracia. Los de la segunda parte ante el Mirandés jugaron mejor, pero por las palabras del técnico, parece que los que entraron deberán esperar en la recámara.
Fiel a su costumbre cuando el Real Valladolid juega a domicilio, Almada facilitó en la víspera del encuentro la convocatoria, en la que figura Juric tras superar su lesión. Un posible once lo forman Guilherme en la portería; Alejo, Tomeo, Torres y Garri en la defensa; Juric y Meseguer en el mediocentro; Federico y Biuk en los extremos; con Canós en la mediapunta y Latasa como ariete. Alani podría entrar si Juric no está para el partido entero. Chuki y Ponceau cuentan con opciones de hacerlo en la mediapunta, pasando Canós al extremo. Pero Federico jugó el encuentro entero frente al Mirandés, pese a su inoperancia.
El resto de convocados son Aceves, Trilli, Bueno, Javi Sánchez, Lachuer, Delgado, el filial Hugo San, Marcos André, que vuelve tras lesión y Jaouab, quien entra por primera vez en la lista.
Hay a que salir a ganar. Es la mejor forma de que no te pinte la cara quien sueña con hacerlo.