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Guilherme, inmaculado en la portería del Real Valladolid
El blanquivioleta es el único equipo de Segunda que no ha recibido goles en las dos primeras jornadas / El portugués realizó cuatro paradas salvadoras frente al Castellón

Guilherme realiza una parada ante el Castellón.
La clasificación sonríe al Real Valladolid. Los bromistas dirán que sólo ha bajado un puesto respecto a la temporada pasada, pues el Pucela ha pasado de ser colista de Primera a líder de Segunda tras sólo dos jornadas consumidas. Un pleno de seis puntos que le mantienen por golaveraje (+4) en la cúspide de la clasificación.
El detalle especial de esa diferencia de goles es que no hay nada que restar a los marcados. El conjunto de Almada es el único de la categoría de plata que aún no ha encajado gol. El tiro al poste del castellonense Suero supone la ocasión en que el arco blanquivioleta ha estado más cerca de perder su virginidad.
El fútbol es deporte de méritos y deméritos colectivos. Gran parte de este éxito es atribuible al funcionamiento defensivo de todo el equipo, en especial de la zaga. Ante el Ceuta sirvieron de filtro para prácticamente todas las llegadas del recién ascendido, pero en Castalia no fue así. Entonces emergió la figura del último obstáculo para el rival: el portero. O sea, Guilherme.
El portugués supo defender el fuerte blanquivioleta en los peores minutos de su equipo, cuando un alocado pero ofensivo Castellón encontró las vetas hacia el arco castellano. Surgió en todo su esplendor.
Sus cifras en Castalia son elocuentes. Realizó cuatro paradas de gol, con mérito especial en la última. Cala disparó en el minuto 95 fuera del área un balón no muy fuerte, pero sí muy colocado. El luso voló para despejarlo.
La contribución del cancerbero cedido por el Betis fue más allá. Acertó con el objetivo en más de la mitad de sus pases largos (12 de 23) y su índice general de precisión en poner balones a sus compañeros fue del 59% (16 de 27). Salió una vez de puños y sólo dudó en un balón que se paseó por el borde del área pequeña tras un centro. Guilherme no supo si salir o seguir atrás y se quedó a medio camino. Por fortuna la acción fue incruenta.
Para ponderar el acierto defensivo del Real Valladolid hay que ver la tabla. Cultural y Granada han encajado seis goles en estos dos encuentros, instalándose en el otro extremo del arco.
Lo mejor para el Real Valladolid es que es un equipo hecho casi desde cero en el que aún faltan piezas por llegar que en principio deben marcar diferencias y otras por encajar, como el central Jaouab. Habrá baches pero este Pucela es esperanzador porque aún está muy lejos de la mejor versión que pue