Diario de Valladolid

El juego «híbrido» de Pezzolano

El técnico uruguayo define así el estilo de fútbol mostrado por el Real Valladolid desde que él llegó al banquillo hace un año / Confiesa que ha llegado la hora de «hacer las cosas y no hablar tanto» / Anuar vuelve a la convocatoria

Pezzolano, durante uno de los entrenamientos a puerta cerrada de esta semana.

Pezzolano, durante uno de los entrenamientos a puerta cerrada de esta semana.REAL VALLADOLID

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Paulo Pezzolano dio su rueda de prensa previa al partido de Cartagena un año y un día después de su fichaje, lo que a algunos les puede sonar a condena. El propio entrenador reconoce que en este año ha dado pasos en diferentes direcciones cuando se le pregunta cómo definiría el estilo de juego del Real Valladolid desde que él llegó.

«Es un modelo que va variando, muy híbrido, porque hay características de jugadores diferentes. Sufrimos desde que contratamos (llegamos) con lo que teníamos. Creo que la inteligencia del staff y del cuerpo técnico hizo que nos amoldáramos mucho a los jugadores que teníamos», indica antes de explayarse.

«Tuvimos partidos muy buenos posicionalmente y otros que no fueron tan buenos. Nos fuimos adaptando mucho a lo que nos daba cada jugador. Al equipo lo vemos con debilidades pero el rival nos ve como que pelea hasta el último segundo. Lo más importante en esta recta final es sacar lo mejor de cada jugador y competir para conseguir el objetivo». Estas últimas palabras fueron un mantra que repitió durante toda su comparecencia.

El uruguayo reconoce que su método de juego no es el que ejerce de forma íntegra en Valladolid. «Para mí es el año de más crecimiento como entrenador. Sin duda. En otros equipos fui contratado para mi estilo. Hace siete años que estoy dirigiendo y tuve la suerte de salir campeón en todos los equipos menos en uno. En diferentes Ligas, pero cada una es muy difícil».

Pezzolano habla primero de Valladolid cuando se le inquiere sobre su balance de este año como blanquivioleta. «Es una ciudad espectacular con gente espectacular. Lo digo de corazón porque ando mucho por la calle. Acá (en Zorrilla), obviamente sufrimos otra cosa, pero el aficionado en sí, el cariño que da es muy bueno». De sus palabras se desprende que el aficionado en sí es curiosamente el de fuera del estadio.

Luego ya se mete en harina. «El balance en sí es cortito. Cuando llegamos no cumplimos el objetivo. Ahora espero darte el balance dentro de dos meses y que sea cumpliendo el objetivo. Ahí te daría un balance real desde que llegamos. Esperemos darle el resultado que merece a esta ciudad».

Pezzolano quiere analizar si todavía cree que está su puesto en juego. «Como ya dije, no es una pregunta para mí. Los entrenadores, desde el principio al final del año, es fin de semana a fin de semana. No pienso en eso, sino en ganar el próximo partido y luego los siguientes para lograr el objetivo».

Un ascenso que, pese a los múltiples reveses, está a 3 puntos, sin promoción. «El ser humano tiende a menospreciarlo todo pero el campeonato está parejo y lo va a estar hasta el último minuto del último partido», sentencia el suramericano.

El Pucela sumó una gran racha de cinco victorias seguidas y luego sólo ha sido capaz de engarzar dos, y en una sola ocasión. No es suficiente ni de recibo para un equipo como el Pucela. «Doy mucha importancia a este hecho porque hay que ganar, si queremos lograr el objetivo. Hay que saber ganar uno, dos y tres seguidos y tener un equilibrio emocional grande».

Toca vencer fuera de casa. Otra frase que se ha convertido en un clásico desde noviembre. «No hay otra. Como ya dijimos, es un campeonato largo y ya estamos en la recta final. Ahora no hay misterio. Hay que traer de a tres puntos, para conseguir el objetivo que queremos. Trabajamos para eso. El equipo trabajó bien». Y remata su parlamento con una frase muy atinada. «Hay que hacerlo y no hablar tanto».

El Cartagena presenta una dualidad: es el peor local de la categoría y el mejor de los 22 en la segunda vuelta. Como siempre, Pezzolano convierte al rival en una sucursal del City. «Es un equipo que lo viene haciendo muy bien y sabe a qué juega. Es muy ordenado, aplicado y concentrado, y está muy bien trabajado. Defiende muy bien. Vamos a jugar contra un muy buen equipo».

Moro no jugó contra el Levante y el míster lo explica así: «Si no entran en el partido es por tema técnico-táctico. Si están en el banco, es para jugar y tienen que estar al cien por ciento, lo que no significa que estén para 90 minutos. Pueden estar para 10 o 20».

Entonces, ¿por qué ni siquiera calentó Marcos André, dada la necesidad de marcar? «Hay momentos y creí que no era el de él, sino el de otro compañero. Necesitamos lo mejor de él y creo que este partido pasado no era para él».

El míster anuncia una baja para el domingo. Esto significa que puede haber una, dos... o cinco. «Tenemos a todos a la orden menos Amath. Anuar sí está. No hay misterio».

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