Diario de Valladolid

ESGRIMA

El 'mosquetero' vallisoletano Moncho Alarcia recibe la medalla de oro de la FECyL

El maestro es reconocido por la Federación por ser una de las figuras más influyentes y queridas de la esgrima en Castilla y León y como uno de los 'padres' de la esgrima en Valladolid

Roberto Codón, Daniel Bravo y Moncho Alarcia.

Roberto Codón, Daniel Bravo y Moncho Alarcia.EM

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Al 'Cesar lo que es del César'. Este famoso refrán de origen bíblico que significa que se debe dar a cada quien lo que le corresponde por derecho, mérito o justicia, viene a colofón con motivo de la Gala Anual de  Esgrima de Castilla y León, donde un vallisoletano, un 'mosquetero' ilustre como ha sido  Leoncio Alarcia, conocido en toda la comunidad esgrimística como Moncho Alarcia, se convirtió en protagonista principal junto al también maestro burgalés  Roberto Codón. 

Cabe recordar que Moncho Alarcia ha sido una de las figuras más influyentes y queridas de la esgrima en Castilla y León. Su nombre está unido a una época dorada, a una forma de entrenar que combinaba exigencia, humanidad y una pasión inagotable por este deporte. Moncho no solo formó tiradores: formó generaciones enteras, moldeó carácter, transmitió valores y dejó una huella que sigue viva en cada sala de armas donde se pronuncia su nombre.

Moncho Alarcia es sin duda uno de los 'padres' de la esgrima en Valladolid. Después de ejercer de entrenador de baloncesto en la prolífera cantera de Maristas CB, con la que ayudó a subir a la catapulta de la fama al jugador Ricardo Peral, de la quinta del 74 y fichado por el Real Madrid para después recalar en el baloncesto universitario americano en Wake Forest y jugar como profesional en el Paok de Salónica griego, la esgrima llamó a la puerta de este entusiasta entrenador. Él junto a Ramón Bocos, Cruz José Alonso e Isabel Torres, los inolvidables 'cuatro mosqueteros' pusieron los cimientos de la esgrima en Valladolid.

Roberto Codón y Moncho Alarcia.

Roberto Codón y Moncho Alarcia.EM

Bajo la dirección de Moncho Alarcia, Valladolid vivió uno de los periodos más brillantes de su historia deportiva. Sus alumnos conquistaron numerosas medallas en campeonatos de España y en competiciones internacionales, situando a la ciudad en lo más alto del panorama nacional. Durante varios años, el equipo femenino absoluto fue sencillamente invencible, un referente de excelencia y compromiso que marcó un antes y un después en la esgrima española. Muchos de sus tiradores, desde categorías cadete y junior hasta absoluto, formaron parte de las selecciones nacionales, llevando el trabajo de Moncho a los escenarios más exigentes del mundo.

Pero más allá de los resultados, Moncho Alarcia deja un legado que no se mide en medallas, sino en personas. En la forma en que sus alumnos hablan de él, en el respeto que se le tiene dentro y fuera de la comunidad, en la certeza de que su trabajo cambió vidas y elevó la esgrima de Castilla y León a un nivel histórico.

Su trayectoria es, en sí misma, un patrimonio deportivo. Su influencia, un ejemplo para entrenadores y deportistas. Y su nombre, un símbolo de dedicación, excelencia y amor por la esgrima.

tracking