BALONCESTO

El 'PIB' de la cantera del basket local se agota

Las retiradas de los ‘viejos rockeros’ Nacho Martín y Álvaro Calvo, dejan a dos vallisoletanos, Miguel González y Sergio de Larrea como los únicos que alcanzaron la cima

Morentin, nacho Martín, Alvaro Calvo, Fernando san Emeterio, Sergio de la Fuente, Iván Martínez, Miguel González y Sergio de Larrea.EM

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Valladolid

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Las últimas retiradas del baloncesto profesional de los ‘cuarentones’ Nacho Martín Monzón y Álvaro Calvo, románticos y viejos rockeros de la canasta dotados hasta la fecha de la poderosa medicina de la eterna longevidad e inmortalidad (en cuanto a seguir jugando al baloncesto se refiere), dejan un gran vacío en el baloncesto vallisoletano y en una cantera que ha catapultado a la elite a jugadores solo con cuentagotas .

La retirada de Nacho Martín, homenajeado el pasado viernes en Zaragoza en los prolegómenos del partido internacional clasificatorio para el Mundial entre España y Portugal (saldado con derrota de la selección) junto a Tomas Bellas, Xavi Rey, Dubljevic, Caseur y Jason Granger, ilustres también de la ACB que cuelgan las botas, no hace sino reafirmar la gran dificultad de llegar a la elite desde una plaza, Valladolid, otrora histórica del baloncesto español.

Vivir del baloncesto se ha convertido a día de hoy en casi una utopía y llegar al techo de la ACB, aún más. Apenas ocho jugadores vallisoletanos lo han logrado en el último cuarto de siglo, con el ya retirado Roberto Morentín (quinta del 81) y los mencionados  de la quinta del 83 Nacho Martín y... Álvaro Calvo (también retirado la pasada campaña por una lesión tras su última etapa como trotamundos del basket en el exilio de China y Mozambique) a la cabeza para ejercer de eternos espejos del baloncesto moderno local.

Fernando San Emeterio (1984), sin duda el gran abanderado de la cantera del desaparecido CB Valladolid, Sergio de la Fuente (1989) e Iván Martínez Muñumer (1990), ya retirados, también lo hicieron con distinta suerte tras llegar a militar y en algún caso (San Emeterio) triunfar en la exigente ACB. Sin ellos , sin Morentin y ahora tras el adiós de los hasta ahora incombustibles Nacho Martín y Álvaro Calvo, el llamado producto interior bruto de la cantera vallisoletana queda cogido con hilos.

Unos hilos sujetados por dos jugadores separados por seis años: Miguel González (1999) y Sergio de Larrea (2005), ambos internacionales asentados en la ACB en su día emigrando desde la ya decaída Valladolid.

Miguel González, ahora en las filas del Zaragoza ACB, salió del recién bautizado CBC Valladolid con un contrato de seis años del Baskonia Vitoria. Por su parte el logro de Sergio de Larrea es aún mayor para derribar ese muro de la lógica tras coger el tren de la fama que le brindó el Valencia Basket, saliendo no desde el trampolín del primer club de la ciudad sino desde el trampolín de su siembre defendido colegio San Agustín. 

De Larrea es sin duda la excepción que confirma la regla porque tras asentarse en el Valencia Basket en la ACB y en la Euroliga se ha convertido no solo en un fijo de las convocatorias de la selección absoluta sino que ha dado el salto imposible a la NBA tras ser elegido este pasado mes de julio en la primera ronda por los Dallas Mavericks, con el que ha firmado un contrato garantizado por las cuatro próximas temporadas.

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Con el baloncesto de elite de Valladolid hundido en la Segunda FEB, la tercera categoría del baloncesto español, el camino de los jugadores de cantera de Valladolid para alcanzar la elite es tremendamente pedregoso. Todo se reduce a jugadores de generación espontánea o coger el tren de la aventura para triunfar lejos de casa como lo hicieron Turi Fernández (1990) todavía en activo aunque en ligas menores o los actuales vallisoletanos del UEMC Baloncesto Valladolid como Pablo Martín (2001) o... Juan García Abril (2003) y Jorge Martínez (1996), los que de momento más alto han volado tras jugar en Primera FEB.