FÚTBOL PROVINCIAL
De trifulca a batalla campal en el Navarrés - Tordesillas B: puñetazos, patadas y duras sanciones
Un gol en el tiempo de descuento de este derbi vallisoletano desencadenó una tangana entre jugadores, a la que se unieron aficionados y acabó interviniendo la Guardia Civil
Dos jugadores del Navarrés sancionados con 10 partidos cada uno y otros dos con seis y cuatro «por escupir o agredir a otro sin causar lesión» / Un futbolista del Tordesillas B castigado con seis encuentros por el mismo motivo / El campo de Nava del Rey, cerrado un partido

Campo de fútbol del Navarrés.
La otra cara y, por desgracia, cada vez más frecuente del fútbol está a la orden del día. El fútbol no profesional, en categorías regionales o provinciales está envuelto de incidentes cada vez más comunes, ya sea en la grada, en el campo (hacia el árbitro o entre los propios jugadores), como es el caso de lo sucedido en 1ª División Provincial de Aficionados en Valladolid. El encuentro entre Navarrés y Atlético Tordesillas B, que se jugaban la permanencia en la categoría acabó con una batalla campal que desencadenó un tanto en el descuento.
El encuentro empezó 2-0 y en el minuto 14 un jugador del conjunto local (dorsal 15) fue expulsado, según el acta, por dar un «puñetazo en la espalda por detrás de un contrario, sin disputa de balón y haciendo uso de fuerza excesiva, con el balón detenido. Una vez expulsado, antes de abandonar el terreno de juego, se dirige a un jugador del equipo visitante escupiéndole en su pantalón».
Esta fue una cartulina roja, pero hubo más, lo que pasa que los ánimos se destensaron un poco y el resto llegaron al final. Todo lo desencadenó una reacción posterior al segundo tanto visitante, el del empate, en el descuento. Dos palabras y un grito de «¡A Segunda!», propiciado por una persona a la que no se logró identificar, que desató una tangana, que dio paso a la lluvia de golpes.
A partir de ahí un futbolista del C.D. Navarrés (dorsal 7) sale del banquillo local y lanza el contenido de una botella abierta de 55 cl medio llena, impactando sobre los integrantes del banquillo visitante. Posteriormente, un jugador visitante agarra con sus dos manos extendidas por el cuello al lanzador de la botella, cuyas lesiones en el cuello aparecen reflejadas en el acta.
La batalla estaba servida. Como refleja el acta sucedió lo siguiente entre tres protagonistas: «Los jugadores del equipo local (dorsales 10 y 21), se dirigen hacia el jugador del equipo visitante (número 13), y ocurren los siguientes hechos: Primero, el '10' local golpea con su mano cerrada en forma de puño, con uso de fuerza excesiva, impactando en la cara del jugador del equipo visitante. Segundo, cuando el jugador '13' del equipo visitante se encontraba tendido en el suelo, el '21' local golpea al jugador del equipo visitante con su bota en el rostro haciendo uso de fuerza excesiva (pudiéndolo ver nosotros hasta en dos ocasiones), acto seguido impactándole en la pierna también con uso de fuerza excesiva».
«Tercero, cuando el jugador del equipo visitante logra zafarse de los actos anteriormente descritos, se dirige hacia el trio arbitral y nos enseña múltiples heridas sangrantes, en la parte posterior, superior y lateral de la cabeza, también en su oreja derecha se aprecia una herida que pudiera coincidir con los hechos que relata el jugador sobre que le han mordido la oreja». Todas estas lesiones fueron reflejadas en el acta arbitral.
La afición también partícipe
«Acto seguido, mi asistente número uno, ve como el jugador número 21 del equipo visitante, golpea con su mano cerrada en forma de puño en la espalda de un jugador del equipo local que no logramos identificar».
«Varios aficionados, sin prendas que puedan identificar de qué afición son, que se encontraban situados en la grada, a la derecha del banquillo local según entras en el terreno de juego desde los vestuarios, enfrente de la banda donde se situaba mi asistente número dos, invaden el campo, saltando una valla que delimita la grada con el terreno de juego y sumándose a la tangana. Mi asistente número dos, ve como el delegado de equipo del equipo local rodea el cuello con ambos brazos y hace palanca cerrando el ángulo del codo frente a la tráquea, de una aficionada que anteriormente había invadido el campo en la zona de banquillos».
Presencia de la Guardia Civil
Ante todo lo descrito apareció la Guardia Civil, como así refleja el acta: «Estando en el vestuario arbitral, se personan en las instalaciones deportivas, la Guardia Civil del puesto de Tordesillas y el puesto de Mojados, identificándose y pidiendo declaración de los hechos a los tres miembros del equipo arbitral, marchándose de las instalaciones unos cuarenta minutos después de finalizar el encuentro, sin ningún incidente a mayores».
Un partido para olvidar con duras sanciones
En resumen, el encuentro se acabó antes de tiempo con esta tangana que se saldó con seis rojas (cuatro locales y dos visitantes) por lanzamiento de botellas, puñetazos, patadas a jugadores en el suelo y aficionados siendo partícipes de esta macrotangana. Ya se conocen las resoluciones disciplinarias con 10 partidos para Jairo San Juan (15) y Daniel Britapaja (21), seis para Edgar Martín (10) y cuatro para José Antonio Hernández, delegado. En el bando visitante, seis partidos a Roberto Mario Irindea (21) del Tordesillas B. Además, se clausura durante un encuentro el campo de Nava del Rey y se desestiman las alegaciones de ambos clubes.