GOLF
Aldemayor Golf, convertido en un ‘campo de regatas’
Las inundaciones dejan unas pérdidas en el Club de 40.000 euros con el campo largo de 18 hoyos cerrado parcialmente por el agua acumulado en calles y roughs de varios hoyos
Vista panorámica de uno de los hoyos del campo de golf de Aldeamayor.
El campo de Aldeamayor Golf intenta recuperarse poco a poco del mazazo que ha supuesto los casi 200 litros por metro cuadrado que han caído desde mediados del pasado mes de enero con el pasado domingo día 15 de febrero ejerciendo como la gota que colmó el vaso. Y es que el panorama del campo de golf es desolador. Grandes piscinas de agua acumulada en las calles y roughs de varios de los hoyos de uno de sus campos, el largo de 18 hoyos, que han condicionado la vida y desarrollo del club. Las pérdidas en este campo de golf vallisoletano ascienden por estas inundaciones a los 40.000 euros.
En el Raso de Portillo se han superado todas las previsiones con una saturación de los niveles freáticos de los acuíferos nunca antes vista, y en el suelo, no hay sitio para más agua. Así, el campo de golf parece en muchas zonas un campo de regatas por la gran cantidad de agua acumulada y que no filtra. Así, hay seis hoyos del campo largo en los que no se puede jugar. Literal.
Las calles y roughs (antesala del green) de los hoyos 1 y 7, 8 y 9 y 10 y 11, están totalmente anegados. Todo se ha juntado en una situación caótica para el campo de Golf Aldeamayor, que sufre la realidad de vivir en un humeral con un nivel freático muy elevado. Si a esto añadimos que los arroyos que atraviesan el campo de golf no se pueden limpiar por prohibición expresa y tras el desastre en la urbanización lo primordial era eliminar el agua de las casas que rodean los 18 hoyos del campo grande de Aldeamayor Golf. El agua bombeada se ha vertido al arroyo de La Pedraja, al sanemiento de la urbanización, de por sí ya desbordado, y… al campo de golf.
Vista de la calle de uno de los hoyos del Campo de Golf Aldeamayor.
Era una cuestión de prioridades lógica y entendible por los propietarios (Metrovacesa) del campo de Golf. «La prioridad han sido las personas y sus viviendas. En 22 años que llevo en este campo no había visto una cosa igual», reconoce Gonzalo Sánchez Martín, director gerente del campo.
Pero la instalación de golf está inundada, practicable con limitaciones de algunas calles cerradas para el juego diario. Los usuarios, comprensivos según aseguran desde la dirección y gestión del campo de golf, han limitado sus recorridos habituales evitando jugar en los seis afectados o se han decidido a jugar el campo corto (de pares 3) que sigue en perfectas condiciones. Desde el pasado día 6 de febrero está cerrado o con acceso restringido con hasta ya cuatro torneos programados del calendario suspendidos. Se estima que arreglar el desaguisado, por ejemplo en los hoyos 1 y 2, se tardará si… no llueve más, dos meses al menos.
Vista panorámica del campo de golf Aldeamayor tras la inundación.
Según reconocen desde el propio club el lucro cesante para las cuentas del club no será demasiado significativo dadas las fechas (temporada baja) pero el daño emergente de todo lo que habrá que recuperar cuando las aguas vuelvan a su cauce será importante. Porque el agua que ha anegado calles y roughs ha traído enfermedades y podredumbre, y la hierba tendrá que ser tratada con mucha más cuidado y atención de lo normal, con todo el coste que ello lleva consigo, sin mencionar los sembrados y cortes extras.
El gerente del campo de Golf asegura que “se está trabajando conjuntamente con el Ayuntamiento de Aldeamayor para buscar nuevas salidas de aguas. Una cuestión más que nada de prevención. Y es que está previsto proyectar un diseño para hacer en el campo lagos o mejor dicho ‘estanques de torrentes’ para evitar o cuanto menos minimizar los daños de cara al futuro.