BALONMANO
Vuelta a la cancha maldita
El Recoletas juega en casa del Puente Genil, que le ha ganado en sus cuatro últimas visitas / Una sola victoria del Atlético en ocho desplazamientos

Oliveira, incluido en el 7 ideal de la última jornada, tira a puerta.
Puente Genil les evocará a algunos una idílica localidad cordobesa situada a orillas del río que le presta el nombre. A otros les recordará esas latas de carne de membrillo protagonistas de su niñez. Pero para el Recoletas es zona maldita. La cancha en la que ganar se vuelve tarea de titanes. Hay equipos que saben tomar bien la medida a otros y, sí, el Puente Genil sabe transformar el pabellón Miguel Salas en el castillo de Drácula cuando llega el Atlético.
Las cifras lo avalan: los pucelanos han perdido allí en las cuatro últimas temporadas y, de sus ocho visitas totales, sólo han ganado en una ocasión, con dos empates.
Esta vez las rachas apuntan a que puede haber cambio. El Recoletas, sexto con 15 puntos, ha ganado cuatro partidos de los últimos cinco, y perdido el otro. La trayectoria de los pontanenses es justo la opuesta: dos puntos de los últimos diez, lo que no les apea del octavo puesto con 10 puntos, dado su buen comienzo y la mala marcha de sus perseguidores.
Los cordobeses tienen en el extremo izquierdo Mario Dorado a su máximo realizador con 61 tantos y basan gran parte de su potencial en el dúo que forman sus centrales: el argentino Pablo Simonet (32 goles y 27 asistencias) y Daniel Serrano (58 goles y 40 asistencias).
«El del Puente Genil es un campo duro, con pista cerrada, pequeña y muy bulliciosa que no se nos da bien. Queremos imponer brega y oficio más que brillantez en el juego, ser fiables y ausencia de pérdidas para tener posibilidad de llevarnos los puntos que realmente para nosotros serían muy importantes porque llegaríamos a dos jornadas vista con la puntuación del año pasado», comentó Pisonero en la previa, antes de dar su receta para la victoria en un partido al que acude sin nuevas bajas.
«Nos tenemos que poner el mono de trabajo y ser más verticales y directos. No vamos a encontrar tanto nivel físico en Puente Genil como ante Bidasoa, pero son muy fiables en casa y un equipo duro que nos llevará a un extremo físico grande, en lo que no somos especialistas y deberemos solucionar con táctica».