BALONMANO / LIGA NEXUS ENERGÍA ASOBAL
El regreso de los hermanos Martínez alienta el Recoletas-Logroño
El equipo de Pisonero recibe en la tarde de este domingo en Huerta del Rey en un partido emotivo y de recuerdos al siempre incómodo BM Logroño de pasado vallisoletano

Álvaro Martínez, el pasado año con la camiseta del Recoletas.
«Buena piedra de toque», según confesaba Pisonero para el Recoletas Atlético Valladolid en la tarde de este domingo ante el BM Logroño. Un partido en el que el componente emocional jugará un papel especial. Si ya por sí los duelos contra el conjunto riojano te retrotraen al pasado por la cantidad de jugadores y entrenadores que han cogido el puente Valladolid-Logroño a lo largo de la historia, este año el recuerdo se hace más presente con el regreso a la que fue su casa de los hermano Martínez, Álvaro y Miguel, otrora estandartes del Recoletas Atlético Valladolid.
En su afán de mantener Huerta del Rey como un fortín inexpugnable, el Recoletas recibe a un BM Logroño, con un punto menos (4) que los vallisoletanos (5) en la clasificación y que no ha logrado puntuar aún lejos de su casa. Un duelo de exigencia máxima en el que la igualdad, como marcan los precedentes, se convertirá a buen seguro en el gran denominador de este choque que se disputará a las 17.00 horas.
Pisonero no dudó en alabar la calidad de los riojanos. «Es un equipo de un nivel superior a lo que hemos visto hasta ahora en casa porque Huesca no tenía cogido ritmo de competición y Guadalajara no opuso resistencia por las bajas. Será una buena piedra de toque si somos capaces de mantener las sensaciones ante un equipo que juega directo, muy claro y con un sistema de juego parecido al nuestro, corriendo y defendiendo de una manera agresiva, donde están bastante mejor que otros años. Tienen buen balonmano así que el partido del domingo se nos antoja tan bonito como complicado».
"Ellos son capaces de mimetizarse y a nosotros nos gusta mucho adaptarnos al partido"
El último empate en Torrelavega, donde más que ganar se perdió un punto, hizo mella en el equipo. «Estamos trabajando psicológicamente al equipo porque ha tocado el vestuario que no pudiéramos sacar los puntos en Torrelavega y no se celebró de la manera que debíamos. No podemos aceptar que un punto allí sea una normalidad y hay que celebrar los resultados como se merecen. Nos fuimos con decepción pero quiero que lo veamos como un aliciente para seguir en la línea positiva», indica el entrenador.
"El año pasado empatamos y fue un partido muy duro y rápido, con muchas transiciones "
Un Recoletas-Logroño es antónimo de aburrimiento según reconoce Pisonero. «Son duelos diferentes y entretenidos. Ellos son capaces de mimetizarse y a nosotros nos gusta mucho adaptarnos al partido. El año pasado empatamos y fue un partido muy duro y rápido, con muchas transiciones y ellos se movieron en eso muy bien, pero siempre son partidos muy distintos donde ellos saben a lo que juegan. Hace dos hicimos un muy buen partido y fuimos capaces de doblegarlos», recordó.