BALONCESTO / PRIMERA FEB
Carbón por 'malo' para el Real Valladolid Baloncesto
El UEMC Real Valladolid, en su enésimo ejercicio de incapacidad, regala otro partido en Pisuerga ante un Ourense descabezado tras la descalificación de su entrenador Moncho López

El debutante con el UEMC Real Valladolid Baloncesto, rodeado de jugadores del Ourense.
Ni con esas. El UEMC sigue sin ser capaz de ganar en casa esta temporada. No importa que llegue un refuerzo, otro refuerzo nuevo y que incluso con dos entrenamientos y medio sea titular y que cumpla. No importa que el rival quede descabezado por la descalificación de su entrenador Moncho López cuando aún restaban casi 12 minutos por jugarse. No importa que el asistente tenga un ataque de amnesia y se olvide a sus dos mejores jugadores en ataque en el banco, Lisboa y Moody. No importa porque el UEMC Real Valladolid, ni en víspera de Reyes, es capaz de dar una alegría a su ya decepcionada parroquia, cansada de tanta calamidad. Ourense también pescó en Pisuerga. Como tantos otros. Y Lolo Encinas, con ‘su’ particular baloncesto, el moderno que iba a ilusionar (y perdonen por la reincidencia), encadenó su undécima derrota en 15 partidos. Se dice pronto.
El UEMC Real Valladolid es un desastre. Se mire por donde se mire. Su primer cuarto, una vez más, fue todo un Clínic de cómo no hay que defender. Solo su anarquía en ataque, a golpe de espasmos de puntería (que no de juego) de Kovacevic, Demers y Sans, le mantuvieron a flote ante un rival posiblemente con peor plantilla pero con orden, disciplina, deseo y que sabe a lo que juega. Y solo basta con tirar de ‘trabajo de scouting’ (estudio del rival) para saber dónde hacer daño al decadente UEMC Real Valladolid, corregido sobre la marcha con salidas y llegadas de nuevos inquilinos pero a la deriva y sin rumbo.

Kovacevic arma el brazo en uno de sus 13 lanzamientos de campo.
Porque Ourense atacó una y otra vez buscando las cosquillas del conjunto blanquivioleta sobre Kovacevic, sobre Sans en los pick and roll (bloqueo y continuación) y sobre Demers que vio como espectador cómo su par. Moody, le metía 19 puntos en el primer cuarto. Sí en 8 minutos. Y sin cambios defensivos. Sin una orden desde el banquillo para que llegara tarde una y otra vez acabando humillado y con la lengua fuera.
Los 30 puntos encajados en el primer cuarto es una enfermedad que se repite en cada partido. El despertar coincide con esos concursos de tiro de Feria a cargo de Kovacevic que al menos ayudan a sumar pese a sus restas en defensa. Así, de puntillas y sin hacer ruido, con jugadas de 2+1 e incluso 3+1 por esa ya alarmante falta de intensidad defensiva, y con jugadas de fondo de patio de colegio, Ourense supo mantenerse en partido sabiendo confiado que sabe jugar muy bien los finales de partido apretados. Incluso sin su entrenador en cancha. Sin cambios, sin apenas instrucciones. Ourense juega solo, todo lo contrario que el Real Valladolid, esclavo de su anarquía y también de los díscolos virajes de rumbo de su entrenador, que se olvidó en el tramo final de su teórico mejor jugador Mike Torres y condenó al ostracismo a sus dos vallisoletanos, sobre el tapete de raza, De la Fuente y Juangar, convidados de piedra.
La ventana indiscreta
- ¿Cómo esconder a Kovacevic? Lo que te da en ataque por anarquía te lo quita en defensa. Ourense buscó una y otra vez atacar sobre el alero esloveno y sacó rédito.
- Valoración. De nuevo en paños menores. Se perdió por cuatro puntos pero la valoración sumada por uno y otro equipos reflejó una diferencia otra vez abismal de...¡33 puntos! 77-110
Todo hizo pensar que las dos técnicas al entrenador rival que pusieron la máxima (68-61) bastaban. Nada más lejos de la realidad. Porque si no se defiende no se gana. Y este UEMC o no sabe defender o no quiere. En vísperas de Reyes la afición esperaba un regalo en forma de victoria y recibió carbón. Carbón por ‘malo’. Así de claro.

Lolo Encinas pide explicaciones en una acción del partido.
El panorama es desolador. El equipo, aún con cambios y reajustes en la plantilla (otrora imposibles), sigue sin arrancar. Lolo Encinas no puede. Esa es al menos la impresión que da. La pregunta es obligada. ¿Hasta cuando resistirá la cuerda de la paciencia en una directiva que comienza a desesperarse de tanto despropósito? En puestos de descenso. Antepenúltimo clasificado, ya en solitario, con un bagaje de 4 victorias por 11 derrotas. Quinta derrota consecutiva para firmar la peor racha en estos momentos de toda la Primera FEB ya que se estrenó Morón, que no había ganado ningún partido, ante Castelló... ¿Más excusas?
Ficha de partido
91 – Aircargobooking Ourense: Aanen Moody (25), Diogo Brito (8), Sergio Rodríguez (11), Ben Krikke (4), Romaro Gill (0) -quinteto inicial-. También jugaron: Unai Mendikote (10), Antonio Monteiro (0), Javi López (11), Martín Fernández (0), Santi Paz (-), Rafa Lisboa (12) y Marvin Ogunsipe (10).
Parciales cada Cuarto: 24-30, 26-18 (50-48 al descanso), 18-17 y 19-26 (87-91 final).
Árbitros: De Lucas De Lucas, González Cuervo y López Lecuona.