Toque de atención
En su noveno test evaluatorio un Aula Alimentos de Valladolid desordenado y errático muestra su peor versión de la pretemporada ante un Atlético Guardés con más hechuras

La pivote cubana Yunis Camejo realiza un lanzamiento desde los seis metros ayer ante el Atco. Guardés.-PABLO REQUEJO/ PHOTOGENIC
A trece días de su estreno liguero ante el poderoso Rocasa y con un partido amistoso (el del próximo día 4 en Bolaños de Calatrava) aun por disputar, el BM Aula Alimentos de Valladolid mostró la peor versión de la pretemporada. Y lo hizo en casa, en su trofeo, el ‘Memorial Alfonso Rodríguez’, ante un rival, el Atlético Guardés que mostró más hechuras, con un balonmano sólido y sin apenas fisuras a pesar del carrusel de cambios.
El conjunto de Peñas naufragó en ataque y... también en defensa, la puerta que debería abrir sus éxitos esta temporada. Y quizás por aquí, por la defensa, el conjunto de Peñas comenzó a cavar su tumba en un partido en el que desde su inicio fue a remolque con desventajas que alcanzaron los seis goles en la primera mitad (8-14; descanso) y hasta los siete (15-22; minuto 43) en la segunda.
Los experimentos del técnico vallisoletano colocando a Elena Cuadrado en el otro lateral, el derecho, hicieron aguas. La rotación de banquillo formando sietes de juego, tampoco ayudó. Fue con el toque de corneta tras el tiempo muerto solicitado por Miguel Ángel Peñas en el ecuador de la segunda mitad y echando mano de la vieja guardia (ningún fichaje en campo) cuando el Aula pareció despertar de su letargo con un juego, su juego, con un ritmo de juego mucho más elevado con jugadas de contragol que hicieron menguar la desventaja hasta los tres goles.
Pero el descosido era demasiado grande. La pésima primera mitad, con solo ocho goles en su casillero ante los 14 de su adversario, le quedaron marcado de antemano. El buen partido de la central del Atlético Guardés, Carmen Campos, toda una pesadilla para la defensa vallisoletana gracias a sus siete dianas, ejerció de efectivo aguijón ante un BM Aula con muchísimos errores defensivos.
Sin el apoyo de la defensa, mejorado con la entrada en cancha de la cubana Yunis Camejo, sin apenas entrenamientos con sus nuevas compañeras pero que cumplió con el expediente, el BM Aula entró en pánico de cara a la portería defendida tanto por Carratu como por Ezbida. Prueba de ello es que el primer gol desde el extremo, una pesada losa, no llegó hasta el minuto 37 y en contraataque.
En su tercera batalla con las vallisoletanas el Atco. Guardés, con los deberes hechos en la primera mitad supo aguantar ante un Aula obligado cuanto menos a la reflexión.