El nuevo desafío
Lunin admite la dificultad de ser titular con el Valladolid en la nueva etapa que inicia / «Si fue bastante duro luchar por el puesto con Cuéllar, seguro que aquí va a ser más difícil con Masip»

Lunin, durante su primera entrenamiento con el Real Valladolid.-J. M. LOSTAU
A Lunin se le cierra la puerta en el Santiago Bernabéu y se le abre en Zorrilla. Era un secreto a voces que debía buscarse equipo para salir cedido de nuevo y también se conocía desde tiempo atrás que Valladolid era el mejor destino. El reto está servido. La mayoría de los minutos de la pasada temporada los pasó en los banquillos, en el de Butarque cuando el Leganés era el anfitrión y en los demás estadios de Primera División cuando actuaba como visitante. Lunin fue el suplente de Cuéllar y ahora llega a Zorrilla con la intención de dar un paso adelante para no convertirse en el suplente de Masip.
El nuevo portero blanquivioleta está listo para jugar. Podría hacerlo el domingo frente al Betis, aunque lo más probable es que vea los 90 minutos desde el banquillo. Lunin sabe que la dificultad de arrebatar el puesto a Cuéllar en el Leganés puede ser la misma que encuentre en el Valladolid para quitárselo aMasip. Así lo expresó durante la presentación en la sala de prensa de Zorrilla tras concluir su primer entrenamiento y ser requerido por aficionados de todas las edades para firmar autógrafos y posar junto a ellos. «Si fue bastante duro luchar por el puesto con Cuéllar, seguro que aquí va a ser más difícil con Masip pero eso me ayuda a seguir creciendo, la competencia es buena», dijo.
A Lunin no le gusta hablar de sus virtudes. Nadie mejor que él conoce sus características bajo los palos y en las salidas. Cada entrenamiento es un nuevo desafío y así lo afronta, prefiere pensar sólo en eso sin perder el tiempo en valorar todo lo bueno que se dice y se escribe de él. «Tiene que ser el entrenador el que analice mi trabajo», respondió sin dudar cuando se le pidió que diera a conocer sus aspectos más destacados.
A nadie le gusta quedarse en el banquillo y menos a un guardameta. Si los delanteros necesitan goles que pongan la guinda a su rendimiento, los porteros se afianzan cada vez que firman una destacada actuación. Lunin quiere tener el protagonismo que no encontró la pasada campaña y reconoce que en la decisión de venir cedido a Valladolid ha sido clave que el equipo blanquivioleta esté en Primera.
Su nombre y el de Kubo han aparecido este verano en muchas informaciones relacionadas con sus salidas del Madrid para jugar cedidos. Al portero se le preguntó durante su presentación si el atacante japonés también hará las maletas rumbo a Valladolid y contestó que no han hablado de ese tema.
Lunin acaba de comenzar una nueva etapa. Está ilusionado. Si la campaña anterior pudo ser un camino de espinas por la falta de minutos, este verano ha tenido un doble premio para él ya que se proclamó campeón del mundo sub’20 con Ucrania y recibió el trofeo de mejor portero. Si cualquier deportista anhela el éxito a título individual, la llamada del seleccionador le colma de satisfacción. El nuevo portero del Valladolid se juega muchísimo en Zorrilla y reconoce que le haría mucha ilusión jugar con la selección absoluta de su país.
Lunin podrá enfrentarse al Madrid en el Bernabéu y en Zorrilla. En el acuerdo de cesión firmado por ambos clubes no hay ninguna cláusula que lo impida ni número de partidos o minutos que deba disputar. El director deportivo del Valladolid, Miguel Ángel Gómez, agradeció ayer al club blanco su forma de actuar en las negociaciones y añadió que De Frutos y Javi Sánchez, cedidos tras su etapa en el Castilla, también podrán jugar frente al equipo de Zidane.