REYES MARTÍN GARCÍA-ABRIL
«Llevo 28 años en los caballos pero me queda mucha cuerda»
Seleccionadora de Menores. La amazona vallisoletana compagina la competición con la tecnificación, selección y seguimiento de las jóvenes promesas y la dirección de la Yeguada La Malena

-PABLO REQUEJO
Sus genes (es hija del desaparecido ‘Pirulo’ Martín) posiblemente la delatan.Pero su amor a la hípica va mucho más allá. Con 12 años, en 1990, comenzó a montar y 29 años después sigue unida al mundo del caballo derribando barreras y estereotipos. Así, desde 2015 forma parte de la cúpula directiva de la FederaciónEspañola de Hípica y desde el pasado mes es la seleccionadora y máxima responsable nacional de Menores en sus tres categorías (’Children’, Júnior y Jóvenes jinetes). En su extenso currículum donde cabe destacar el título logrado en la Copa de Amazonas de Burdeos en 2008 montando a su inseparable ‘Carioca’, también aparece su capacidad de ver más allá al gestionar junto a sus hermanos la Yeguada y Escuela de Equitación La Malena en Villabrágima.
Pregunta.- El tiempo pasa y la ilusión, su ilusión por el mundo de la hípica, sigue intacta hasta tal punto de retroalimentarse.
Respuesta.- Parece que fue ayer cuando empecé a ayudar a mi padre en Sotogrande en 1990. Ya ha llovido desde entonces. Vivo con la misma ilusión y las ganas del primer día.
P.- Tras acceder en 2013 como vocal a la junta directiva de la FederaciónEspañola ahora llega un nuevo reto para usted.
R.- Estoy muy ilusionada tras ser nombrada como máxima responsable de las tres categorías de menores de Saltos en la Federación Española. Son jinetes y amazonas entre 12 y 21 años y para mi es un reto muy ilusionante por lo que supone todo el trabajo de detección de talentos y trabajar con ellos.
P.- ¿Sigue montando?
R.- Sigo en activo. Ahora mismo estoy trabajando con tres caballos jóvenes, Kimono, Pasalin y Diego Du Bessin, que tengo en propiedad con mi hermano Iñigo como socio inversor.
P.- En el recuerdo seguirá muy presente sus aventuras y hazañas con su inseparable yegua Carioca.
R.- Puff. La verdad es que viví muchos momentos inolvidables con este caballo, que murió en 2010. Con él gané la Copa de Amazonas de Burdeos (Francia) en 2008.
P.- 28 años a los lomos de un caballo. ¿No se cansa?
R.- En absoluto. Voy a decir un dato que responde la pregunta. En los Juegos Olímpicos de Río en 2016 la medalla de oro de Saltos fue para Nick Skelton con 59 años. Y a mi me queda mucha cuerda todavía (se ríe). Una particularidad de este deporte que le distingue de otros muchos es que mujeres y hombres compiten en igualdad de condiciones y la edad no es un factor determinante.
P.- ¿La hípica sigue teniendo adherida o mal adherida la etiqueta de deporte elitista?
R.- Yo nunca se la puse. La práctica de la equitación es muy accesible. Es como cualquier otra actividad extra escolar. Lo que sí es verdad que lo que es muy costoso es el acceso a la competición de alto nivel. Pero la práctica es accesible a cualquier bolsillo. En la práctica no es un deporte muy sacrificado.
P.- Ser el ojo de detección de las jóvenes promesas españolas en la hípica no deja de ser un nuevo reto para usted, que sigue sin acobardarse.
R.- Es un reto y una responsabilidad muy grande pero es bonito porque podré poner en práctica todas las vivencias y enseñanzas de todos estos años.
P.- En tiempos de igualdad y paridad ¿como está la mujer en el mundo de la hípica?
R.- A tope (vuelve a reírse). Hay un dato que habla por sí solo. En las categorías inferiores las que ganan son las niñas. Hay una gran diferencia en cuanto a los logros se refiere. Un 70 % de triunfos de chicas y un 30 de chicos más o menos. Sí es cierto que a la alta competición llegan menos mujeres aunque hay periodos en el que el ranking mundial está copado por grandes amazonas. Luego en puestos directivos también comienza a tener presencia pero no por cuota sino por su valía. Si no fuera así sería un paso atrás. Hay mujeres preparadísimas.
P.- ¿Sigue impartiendo clases?
R.- Sí, la enseñanza es una vocación y entreno con niños en La Malena en Villabrágima. El modelo que desarrollábamos en Valladolid en Sotogrande lo hemos llevado al ámbito rural y está funcionando muy bien. Estamos metiendo en la provincia cultura hípica, enseñanza y formación.
P.- En su papel de federativa ¿cómo se encuentra la hípica en Valladolid? La vieja guardia sigue al pie del cañón.
R.- Como federativa veo que Castilla y León y Valladolid como capital aportan pocos niños. No está sacando rendimiento al hecho de ser la cuarta comunidad con más licencias federativas. Tiene potencial para aportar a la alta competición pero de momento son pocos.
P.- ¿Qué echa en falta?
R.- Sinceramente creo que se necesita un mayor número de jinetes profesionales implicados en la enseñanza.
P.- ¿En Valladolid hay jóvenes jinetes con visos de futuro?
R.- Hay que seguir la progresión de Inés Yanguas, Carla Rábano (Soto Ocio), Rodrigo San José (Valdelamadre), Margarita Zárate (Real Sociedad Hípica) y María González Herrero (Fuente el Sol). Y más abajo, a las hermanas Clavero, Lola y Lucía, Raquel Claudio, Leonor Garrote...
P.- ¿Donde pone usted ahora sus miras como nueva seleccionadora?
R.- La parada inmediata es el Internacional de Bélgica y el Campeonato de España que se celebra en Segovia, ambos en abril. De aquí saldrán los listados de seleccionados que lucharán por acudir al Campeonato de Europa en Holanda el próximo mes de julio.
P.- Su padre estaría orgulloso de hasta donde ha llegado.
R.- Siento que está presente y que me ayuda desde ahí arriba. Y que el proyecto de La Malena cuando nos dejó no es un proyecto sino una realidad. Allí tenemos entre 40 y 110 caballos, dependiendo de la temporada. 25 de ellos son en propiedad entre propios y de la Escuela.
P.- ¿Le queda algún sueño?
R.- Sí, recuperar el Concurso Nacional que teníamos en Sotogrande. Es mi sueño, mejor dicho el sueño de mi familia, especialmente el mío y el de mi hermano mayor, José Miguel ‘Maka’.