FÚTBOL REAL VALLADOLID
Jose ya entrena sobre el césped
Luismi no completó el trabajo a causa de un pisotón / Markel: «Estoy aprendiendo mucho»

ZAMBRANO, FIJO CON VENEZUELA. El jugador del filial pucelano (7) repitió titularidad ante Ecuador, que ganó 3-0 a Venezuela. La afición vinotinto lo ha encumbrado y no se explica que juegue en Segunda B.-JUAN CEVALLOS / AFP
La mejor noticia deportiva del Real Valladolid fue ayer el retorno de Jose al trabajo sobre el terreno de juego. El canterano y pichichi del equipo ha sido carne de gimnasio y camilla desde que se lesionó ante el Zaragoza, el 23 de octubre.
Jose realizó carrera alrededor del campo junto al recuperador, David Chorro. Aún le restan entre dos y tres semanas para su retorno. Todavía no ha tocado balón y los plazos en lesiones musculares son casi exactos. Tanto él como Villar son bajas ante el Numancia.
La noticia negativa llegó de la mano de Luismi. O del pie, para ser exacto, pues el ex sevillista recibió un pisotón que el obligó a abandonar el entrenamiento. Es duda para Soria.
Quien habló tras la sesión fue Markel. El lateral se estrenó en la Liga ante el Elche, siendo el último jugador de campo en estrenarse. Sólo resta el portero Torres. «Era mi debut en Liga y ya tenía ganas. Me sorprendió un poco jugar pero trabajo día a día, intentando mejorar. Hay que estar preparado para demostrarlo cuando llegue la oportunidad. Quiero seguir entrenando y aprendiendo mucho», indica el vasco, que salió en la banda cambiada. Es lateral derecho pero sustituyó a Balbi en el izquierdo.
«Es un puesto en el que no suelo jugar pero me encontré a gusto. Con tal de ayudar al equipo, donde sea», confiesa.
La suplencia no cree que corte su carrera. Todo lo contrario. Cree que este aprendizaje es muy importante. «Estar aquí me está viniendo bien. Es la primera vez que salgo de casa y me estoy convirtiendo en mejor jugador. Estoy madurando».
Markel confiesa que la suplencia, pese a todo, duele. «Son momentos duros pero siempre están la familia, los amigos, la novia, los compañeros, para ayudar. El entrenador también me intenta enseñar y corregir. Se lo agradezco».