BALONCESTO
Un bronce para aliviar penas
La selección cadete femenina finaliza tercera, tras derrotar a Canarias en la prórroga, un Campeonato de España que terminó con el descenso del cadete masculino
Las jugadoras cadetes posan con sus medallas en la celebración del tercer puesto.-El Mundo
El Campeonato de España de selecciones autonómicas bajó el telón y dejó sobre el escenario más sombras que luces para el baloncesto de Castilla y León.
El brillo le sirvieron las chicas. El infantil femenino no pudo seguir el camino de los últimos dos años y la medalla de bronce se les escapó casi entre los dedos, cerrando su participación en cuarta posición, un peldaño por debajo de los puestos de honor.
Por su parte, el cadete femenino, que acudió a Huelva con una expedición con un marcado acento vallisoletano (con Sara Manso, Loum, Mame Selbe Touré y Elisa Martínez, del UVa-Ponce, y Paula García yRaquelDiente, delSan Isidro), viajaron hasta el sur de la península con la estela de campeonas de España; un baño de oro que se dieron el año pasado y que no pudieron repetir, pese a contar en sus filas con una de las jugadoras más determinantes del torneo: Selbe Touré.
Andalucía, en semifinales, evitó que Castilla y León hiciera un bis del oro del año pasado; sin embargo, ayer supieron poner al baloncesto autonómico en el Top-3 de España en un partido que interpretó un guión propio de la mejor película de suspense.
Selbe mantuvo a su equipo en un partido que arrancó con la selección de Canarias castigando el aro castellano y leonés. La aportación de la jugadora de UVA-Ponce evitó que las insulares golpearan duro más al final del primer cuarto (17-23).
El acierto anotador de Elisa Martínez, que sumó tres triples en el segundo acto, permitió a Castilla y León coger la delantera (28-25). La ventaja duró lo mismo que tardó Canarias en volver a apretar el acelerador para llegar al descanso cuatro puntos por encima en el luminoso (30-34).
La reacción castellano y leonesa marcó el camino a seguir en el tercer acto del partido. El triple de Miriam Marina González fue lo único que Canarias pudo rescatar de la apisonadora que fueron Mame Selbe, Sara Manso y Marina Fernández. La ventaja de nueve puntos (46-37) que reinaba en elAndrés Estrada hacía presagiar un último cuarto sin tensión, algo que no ocurrió. Ainhoa Lacorzana guió al combinado canario hacia la remontada; tanto que un tiró libre anotado por Marina Fernández mandó el partido a la prórroga (57-57). En el tiempo extra, Castilla y León no quiso más sorpresas. El bronce, que había estado en sus manos y luego a punto de escaparse, se certificó desde la línea de tiros libres, donde Castilla y León tuvo más pulso que Canarias (6-2) para cerrar el encuentro con el 63-59 final.
El bronce de las cadetes sirve al baloncesto autonómico para aliviar heridas abiertas en otros frentes.
CARBÓN DURO PARA LOS CHICOS.
Las selecciones masculinas dejaron el sabor amargo en el Nacional. Ni los infantiles ni los cadetes lograron meterse entre los mejores de España; un cuento que terminó sin final feliz para la selección cadete.
El equipo de Domingo Cano sólo pudo sumar una victoria en toda la fase regular (ante la también descendida Navarra) y certificó su descenso a Preferente ante Cantabria. Un golpe histórico para el baloncesto cadete de Castilla y León, que pone fin a 23 años peleando con las mejores selecciones del país. Años en los que la canasta castellana y leonesa se ganó el respeto de sus rivales con generaciones como la que consiguió encadenar tres medallas consecutivas (bronce, oro y bronce) entre los años 97 y el 99.
Al combinado cadete le tocará ahora luchar para volver al lugar que le corresponde; una travesía de la que se libró por milímetros la selección infantil. Los chicos de DanielPiña recibieron duros correctivos por parte de Andalucía (19-70), Comunidad Valenciana (84-44) y Cataluña (77-27).Completar la primera fase con una sola victoria (ante Murcia, que salvó la categoría in extremis) obligó a Castilla y León a jugarse el descenso ante Extremadura. En esta ocasión la moneda salió cara y la selección, que ganó 67-59, esquivo lo que hubiera sido la segunda pérdida de categoría.