REAL VALLADOLID
La hora del finalizador
Diego Rubio quiere aprovechar su estreno como titular en Lugo para instalarse en la punta del ataque / «Es la oportunidad que uno busca siempre, espero ganarme un lugar en el equipo»

El chileno Diego Rubio pasa el cuero ante el marcaje del uruguayo Marcelo Silva.-Balcaza
Llegó la hora de Diego Rubio. El chileno será titular frente al Lugo. Han debido concatenarse la sanción a Rodri y la lesión de Moreno para que debute en el once en Liga (lo hizo en Copa en Oviedo) uno de los últimos fichajes del verano.
«Vamos a esperar al domingo», comenta cauto. Normal. La temporada no ha sido hasta ahora la soñada. «Uno siempre espera jugar más. Entrena para eso. Todos los futbolistas quieren jugar siempre, pero las decisiones del míster se tienen que respetar. Sólo queda trabajar para aprovechar el momento que te toque».
Pero hay que insistir. En Lugo se le abre la posibilidad de reivindicarse. «Si me toca, es la oportunidad que uno está buscando siempre. Espero estar a la altura de los compañeros y jugar para ganarme el lugar en el equipo. No me podrá la ansiedad».
‘Frustrado’ no es la palabra que expresa sus sentimientos por el hecho de serle negados los minutos de que han dispuesto otros compañeros. «Cualquier jugador quiere más. Gracias a Dios tengo una familia de futbolistas que me enseñó a luchar y estar siempre con ganas para afrontar lo que venga».
Tampoco le dolió especialmente su ausencia ante Osasuna. Portugal no contó con él ni cuando había que buscar el gol a la desesperada. «Todos los jugadores pensamos que podemos aportar, pero el que decide es el entrenador. Y sé de la calidad que tienen compañeros como Óscar o Alfaro».
¿Qué le ha faltado para ser un habitual de las alineaciones? Respuesta de manual: «Lo tiene que decir el míster». Al menos lo han dialogado. «Hemos hablado, pero queda en privado. La relación con él es buena».
Al Real Valladolid le falta terminar las jugadas. Un diagnóstico en el que está de acuerdo. «El último partido no lo ganamos porque no definimos. Esperamos tener más oportunidades en Lugo».
É l es un finalizador. Lo que necesita el equipo. En los entrenamientos tira fuerte y colocado. Falta verlo en los partidos. «Es lo que se le pide a un delantero centro. Hacer goles, estar en el área y marcar. No hablaré de carencias. Eso lo tiene que decir el míster. Sólo quiero ayudar, si es que me toca. No me voy a rendir nunca. El día que lo haga cuelgo las botas y me voy a mi casa en Chile».
Rubio firmó por cuatro temporadas. Mucho tiempo, y más cuando no se juega. «El fútbol cambia mucho y de una día para otro te pueden decir adiós. Por eso hay que demostrar continuamente tu valía. Puedes firmar por cinco años, pero si no demuestras nada...».
¿Estaría dispuesto a salir cedido? «No se puede. Jugué por dos equipos en un año. Creo que es así». Tiene razón, en parte. Rubio jugó con el Sporting B a principios de esta temporada. No podría hacerlo en un tercero adscrito a la UEFA, pero sí a otra confederación.
Y no le inquieta que se busque otro delantero en el mercado de invierno. «No sé nada de eso. Me da igual. Es cosa del club».