Diario de Valladolid
Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Nunca los comienzos son fáciles y el CBCiudad de Valladolid puede dar cuenta de ello. El club creado para llenar el vacío dejado por la desaparición (bueno, mejor dicho la ‘no desaparición’) del CBValladolid, que sigue ‘operativo’ sin directivos pero con un agujero de siete millones de euros y con varios empleados atrapados y abandonados de forma cruel e incomprensible a su suerte), intenta sortear como puede (en algunos casos incluso sin saber por falta de experiencia) los muchos obstáculos que salen a su paso. Mike Hansen y su fogoso equipo directivo, con sangre paternal en sus venas, han logrado rescatar un deporte, el baloncesto, que se precipitaba al abismo ante la negligencia e incapacidad de sus últimos dirigentes y enterradores (por cierto, ‘vivitos y coleando’) del ya funesto, aunque se encuentre todavía en una especie de limbo, Club Baloncesto Valladolid.

Crear un club de la nada no es fácil como se está dando cuenta el Ciudad de Valladolid, entre otras cosas porque el simple desconocimiento del día a día, le arroja piedra tras piedra en un camino ya de por sí pedregoso. Mike Hansen y su altruista y heroico equipo directivo ha optado por el camino más complicado, el de la legalidad y la buena praxis, el camino que muchos otros no hubieran escogido. Hablo de la forma de contratar a sus jugadores extranjeros. Pero esa buena praxis, elogiable y admirable por otra parte, le ha obligado a esquivar las primeras zancadillas, que casi sin querer, repercuten sobre el todo, que no es otro que el propio club. Porque esa inexperiencia y la ausencia de un brazo ejecutor en forma de directivo cualificado (al final todos no dejan de ser padres de jugadores enamorados del baloncesto como nexo de unión), han zarandeado, a las primeras de cambio los cimientos del club con una imagen del primer equipo (el espejo que se ve de puertas hacia afuera) deteriorada y ligeramente distorsionada. Y lo más preocupante de todo es que lo que debería ser una etiqueta identificativa digna de envidia, como es el hecho de contar con siete vallisoletanos en sus filas, pasa a un segundo plano al ‘quedar vendidos’ (por ausencia de los extranjeros fichados bajo la legalidad más absoluta) en la Copa de Castilla y León y muy posiblemente (ojalá me equivoque) en el debut liguero del sábado, con todo lo que ello lleva (captación de abonados y nuevos patrocinadores). Solo espero que la máxima de Séneca (‘El ardimiento juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana’) no cobre vida.

tracking