REAL VALLADOLID
Los años dorados
Javi Moyano asegura durante su presentación que llega a Zorrilla en el mejor momento «físico y mental» de su carrera deportiva / «Vengo a un club que tiene los objetivos claros»
Javi Moyano firma un autógrafo a un jovencísimo aficionado del Valladolid antes de su presentación en Zorrilla.-J.M. Lostau
Una oferta de un equipo que sólo piensa en el ascenso a Primera División y que va a luchar de nuevo por conseguirlo es irrechazable. La rapidez que caracteriza a Javi Moyano en su juego por la banda es la misma que ha empleado para responder a la oferta que le presentó el Real Valladolid.
Ha sido el propio futbolista quien ha desembolsado los 50.000 E que le pedía la directiva del Tenerife para darle la carta de libertad. Y se ha rascado el bolsillo sin dudar porque está convencido de que se le presenta una gran oportunidad.
El nuevo futbolista blanquivioleta ha aceptado el desafío. Le va tocar luchar por la titularidad con uno de los jugadores más regulares de la pasada temporada, Chica, pero afronta este reto con la máxima seguridad. «Vengo a sumar, a ayudar al equipo, a aportar mi granito de arena. He estado trabajando con el Tenerife en la pretemporada y vengo con ritmo. Aquí todos los jugadores somos válidos, luego tendrá que decidir el míster», señaló Javi Moyano durante su presentación.
La regularidad y la progresión que ha mostrado con el Tenerife son sus mejores avales. La pasada temporada disputó 40 de los 42 partidos de Liga y asegura que llega a Zorrilla en el mejor momento «físico y mental» de su carrera deportiva. «He venido para aprovechar la oportunidad que supone la llamada de un equipo que tienen el objetivo muy definido, un club con los objetivos muy claros y que cuenta con jugadores que saben por qué están aquí y que conocen la magnitud que tiene el Valladolid en Segunda División».
El director deportivo del Valladolid, Braulio Vázquez, señaló que una de las prioridades a la hora de reforzar la plantilla era un lateral que pudiese actuar también como central. Moyano indicó ayer en la sala de prensa de Zorrilla que no ha llegado a jugar de central, aunque se mostró receptivo para ocupar la demarcción que necesite el equipo. «Nunca he jugado de central pero me adaptaré a lo que se me pida, jugaré donde el míster crea conveniente», indicó.
El lateral andaluz (Jaén, 1986) prefiere que sean los aficionados quienes juzguen sus características en el terreno de juego. Hay futbolistas que cuando son presentados presumen de multitud de virtudes pero no es el caso de Moyano. «Sé que es una pregunta que suele hacerse en las presentaciones pero no me gusta hablar de mis características. Me considero trabajador».
Durante su etapa en el Tenerife, Moyano se convertía en un atacante más cuando surgía la ocasión de incorporarse al ataque, aunque tiene muy metido en la cabeza que su obligación es defender y tapar los huecos cada vez que el adversario se acerque al área. «Mi función principal es defender la zona por la que me muevo sin renunciar al ataque para ayudar al equipo a nivel ofensivo, aunque soy más de actuar por sorpresa pero tengo claro que no puedo descuidar las funciones como defensa».
Desde el momento que aceptó la oferta del Valladolid, Moyano sabía lo que le espera a partir de ahora. Todos en Zorrilla tienen metido en la cabeza que hay que volver a luchar por el ascenso y el lateral andaluz quiere asimilar los conceptos de Garitano. «Me han dicho que es un entrenador muy serio, que tiene definido cómo debe jugar el equipo. Mi intención es incorporarme cuanto antes a la dinámica del equipo y al método de trabajo».
Antes de responder a las preguntas de los periodistas, Moyano realizó el primer entrenamiento. Mientras él se aplicaba con entusiasmo, Chica realizaba carrera continua. Seguro que el lateral andaluz ha pensado que podría llegar a debutar en Córdoba.
Braulio destaca el esfuerzo económico que ha realizado para venir a Valladolid. «Valoro eso por encima de todas las cosas. Hay gente que sólo le da importancia a lo material», añadió.