BALONMANO
El equipo revelación
El Aula afronta la nueva temporada con la intención de ser, por tercer año consecutivo, un rival incómodo para los candidatos al título

Amaia (77) y Silvia (27), en Zarautz.-Noticias de Gipuzkoa.
Las jugadoras del BM Aula afrontan la temporada 2015-2016 con la intención de seguir siendo un equipo incómodo para todas sus rivales, un equipo que nunca baja los brazos y que planta cara incluso a los candidatos al título. Su actuación frente al poderoso Rocasa en las semifinales de la Copa de la Reina maravilló a todos los equipos de la División de Honor. Después, y tras sufrir más de lo esperado frente al Aula, el conjunto canario conquistó el título al derrotar en la final al Bera Bera, otro de los colosos de la competición.
A poco más de dos semanas para el comienzo de la Liga, las vallisoletanas continúan trabajando con la intensidad habitual de cada pretemporada. El 5 de septiembre debutarán en Huerta del Rey frente al Cleba León y tanto Miguel Ángel Peñas como las jugadores consideran fundamental lograr ese día los dos primeros puntos.
Peñas se encuentra en Macedonia con la selección juvenil femenina, que disputa estos días la fase intermedia del Campeonato de Europa, pero el equipo lleva a cabo el trabajo que ha dejado programado bajo la dirección de Israel Maniega, que ayer estuvo en el banquillo en la cita de Zarautz.
Amaia Garibay destaca el entusiasmo de todo el equipo en la tercera semana de pretemporada. «Estamos trabajando bien y se nota la carga física. Sabemos que la actividad que estamos realizando ahora es la base para afrontar después la temporada».
En la campaña anterior, el BM Aula se quedó a un paso de lograr una plaza para competir en Europa. El objetivo es luchar con la misma intensidad y volver a pelear por un billete para la competición continental. «Nuestro deseo es hacerlo mejor que la pasada temporada y luchar por superar la posición. Hay equipos con mucho potencial y un presupuesto muy superior y su objetivo es ir a por el título».
Amaia no pierde de vista la posibilidad de volver a la selección, aunque ve difícil recibir de nuevo la llamada. «Está difícil tener un puesto. 2016 será año olímpico y lo más lógico es que vayan a la selección las jugadoras que acuden habitualmente. Para mí supone un chute de energía saber que puedo estar en la lista. Eso supone que tengas más ánimo, te exige más y hace que no te conformes con el trabajo que realizas a diario. Cuando llegas a la selección, vas a entrenar con otra actitud», concluye Amaia.