PÁDEL
Los favoritos marcan su territorio
Triunfos de Belasteguin y Lima y de las gemelas Sánchez Alayeto ante una afición entregada que disfrutó con las dos finales

Aspecto de la pista y las gradas de la Plaza Mayor durante las finales.-El Mundo
La Plaza Mayor asistió a dos finales inolvidables. Más de cinco horas de pádel y dos parejas que salen del Estrella Damm Valladolid Open Trofeo Universidad de Valladolid con la copa de campeones en sus paleteros. Las gemelas Sánchez Alayeto y Fernando Belasteguin-Pablo Lima levantaron el título ante una afición entregada, un público que soportó más de treinta grados y un sol asfixiante para degustar la magia de los jugadores más importantes del planeta.
Los espectadores recordarán para siempre las dos batallas. Sobre la central de la imponente Plaza Mayor de Valladolid las mejores parejas del momento, los dos partidos con más renombre que se pueden ver en este momento en el mundo. Y como testigo, un montaje singular en un entorno inigualable que descosió el gesto de los 2.200 espectadores que abarrotaban las tribunas y que abandonaban el estadio con la sonrisa de quien acaba de saborear dos duelos de altura.
En el primer choque del día, las gemelas Sánchez Alayeto medían sus fuerzas ante la potencia y calidad de Marta Marrero y Ale Salazar, la pareja que sigue a las número uno en el ranking mundial. El partido prometía emociones fuertes y no defraudó un ápice (7-6 y 6-4). Los aficionados no quisieron esperar un segundo y llenaron desde las diez de la mañana la central de la Plaza Mayor. Y sobre el tapete azul, las dos parejas ofrecieron un espectáculo soberbio.
El primer acto marcó el desarrollo posterior de todo el encuentro. Tras un intercambio de golpes imposibles, salidas de pista, remates y mucho tesón, las gemelas y Marrero-Salazar desembocaron en una muerte súbita que encumbró a las número uno y dejó sin oxígeno al dúo canario-madrileño. Las Alayeto sacaron adelante el tie break y a partir de ahí la batalla trocó su empinada pendiente por un cómodo descenso del que salieron victoriosas con un 6-4, que las otorga un nuevo entorchado para mantener su estatus en el pádel mundial.
Y si la final femenina elevó la temperatura de la Plaza Mayor, el desenlace masculino permanecerá vivo en la retina de los aficionados durante los próximos años. Nadie olvidará el excelente espectáculo que ofrecieron Paquito Navarro-Mati Díaz y Pablo Lima-Fernando Belasteguin. Tres apasionantes mangas que se definieron en tres muertes súbitas que pusieron patas arriba la central. Más de dos horas y media de pelea que se saldaron con el segundo título consecutivo para los número uno.
En un encuentro capicúa (7-6, 6-7 y 7-6), Lima y Bela estuvieron más finos en los momentos decisivos. El choque tuvo tres bolas, tal y como reconoció el propio Belasteguin al final del duelo. La primera cayó de su lado, la segunda fue para Navarro-Díaz y la tercera coronó a los favoritos. Con el choque igualado a dos sets, el tercer capítulo llegó a la muerte súbita, donde una volea errada por Navarro significó el adiós a sus opciones. La pelota se estrelló contra el cristal y Bela aprovechó sus dos servicios posteriores para abrochar la batalla y alzarse con la preciada corona.