A TRAICIÓN
Burbujas
Valladolid era, hasta hace poco, cuna de tres verdades incontestables: aquí se habla el mejor castellano, tenemos los mejores vinos y somos una ciudad de deporte. El orgulloso pucelano podía soltar cualquiera de esas tres frases donde quisiera y como quisiera, que un rayito de sol salía de entre las nubes, pintado por Fra Angelico, para iluminarle la testa como si lo suyo fuera palabra del señor. Sin embargo, nada tan voluble como las verdades absolutas: Salamanca nos echó en cara el laísmo, La Rioja reclamó para sí la hegemonía del viñedo y los equipos de la ciudad se fueron deshaciendo poco a poco como un azucarillo. Poco se ha hablado de la burbuja deportiva que insuflamos entre todos y que ahora estalla en nuestras narices. Se nos ha roto el juguete y no sabemos cómo arreglarlo.
El recién creado Balonmano Atlético Valladolid parece que camina con cierta seguridad y, lo que es más importante, responsabilidad. Quizá tenga algo que ver los dos dedos de frente que parece que tiene su presidente; que aún escueza la desaparición del anterior club y las ganas por no caer en los mismos errores también contribuyen a que la criatura se esté criando con cierta salud.
Pero si hablamos de mentes despejadas, por yermas, se viene a la mente Sunil, aquel ingenio de las cuentas y los proyectos que ahora mira embobado los informes técnicos que confirman que el Club Baloncesto Valladolid bailaba sobre arenas movedizas. Ha hecho falta un vuelco electoral, un cambio en el poder, para que la ponzoña guardada en los cajones con el silencio cómplice de los anteriores regidores de la ciudad, salga a la luz. Ahora muchos se explican la cerrazón a la hora de hablar del equipo, tema tabú en entrevistas, cuando no vetado directamente. El embargo económico del club obliga a embargar de baloncesto la ciudad y obliga a un embriagado Sunil a dar explicaciones. Su mirada oteando el horizonte de lo que se supone llegaría a ser el ROCK GYM VILLAGE -le regalamos al ego del presidente las mayúsculas- recordaba a Mufasa diciéndole al futuro rey de la selva que todo aquel tinglado sería suyo en un futuro, pero sin melena, sin león y sin rey de la selva al lado.
Resulta indignante que el primer escandalizado por el nuevo informe técnico sea el propio presidente; ¿significa eso que era un hombre de paja al servicio del anterior equipo de gobierno? ¿No tenía potestad para exigir él mismo ese nuevo estudio? ¿Quién engañó al pobre Sunil para hacerse cargo de un club podrido hasta los cimientos y por qué? ¿Por qué se calló durante años esa deuda? ¿A quién beneficiaba esta huida hacia delante? ¿Quién le ha pisado lo fregado a Bhardwaj? Demasiadas preguntas sin respuesta. Demasiadas burbujas a punto de estallar.