BALONMANO MASCULINO
El alma del guerrero
El Atlético Valladolid brinda a su afición una victoria ante Nava en el último partido del curso en Huerta delRey /Fernando Hernández desactivó a los segovianos

Roberto Pérez dispara a portería después de esquivar a los defensores segovianos-M.Á. Santos
La clasificación matemática para el playoff de ascenso no significaba un pase VIP para un SPA. Mientras hay batalla un guerrero no coge vacaciones y el Atlético saltó a Huerta del Rey con el botón del turbo presionado. Los vallisoletanos querían trasmitir un reflejo de bólido deportivo, rápido y elegante, para romper a golpes de velocidad las costuras de la férrea defensa 6:0 del Nava. Lo consiguió en los primeros renglones del partido, en los que se propulsó con un parcial de 3-0. Sin embargo enfrente estaba un enemigo íntimo, de esos que conocen casi todos tus secretos y el BM Nava supo neutralizar el arranque pucelano.
Roberto Pérez se enfundaba el mono de manitas para arreglar lo que Villagrán rompía en la retaguardia local, que con el paso de los minutos fue aumentando la dosis de pegamento. La táctica del gota a gota hizo su efecto; un ejercicio de paciencia que fue abriendo una pequeña herida en el marcador (7-4)
Álvaro Senovilla dio la alternativa a Villarraso y los segovianos descubrieron un filón en el pivote. Su aportación puso a ambos esquemas separados por una delgada línea (10-9) que los visitantes no supieron traspasar pese al póker de exclusiones con el que le tocó lidiar al equipo azul en el primer acto del partido.
El colorido de la grada de Huerta del Rey no contagió a un marcador escaso en goles y cargado de batalla, que se fue al descanso con una mínima ventaja local (11-10).
En el segundo periodo comenzó a soplar otro aire. Los goles parecieron perder la vergüenza y asomaron las orejas para animar a un Nava en el que David Fernández cargó de balas el tambor de su pistola para dar caza al Atlético (13-14).
La guerra se convirtió en el juego del gato y el ratón. Ambos equipos se intercambiaban los golpes en un pulso en el que Fernando Hernández quitó el polvo a su fusil. El veterano artillero, gris en la primera parte, recuperó todo su color para servir la victoria en bandeja de plata a su afición (19-15). El chorro de juego pucelano dejó al Nava perdido y sin brújula en diez minutos.
Nacho González supo desnudar el esquema de Senovilla y presentó una defensa 5:1 que desactivó la bomba que tenía entre manos. Senovilla no encontró la llave de paso para cortar la corriente y el partido se convirtió en una montaña rusa en la que el Atlético supo divertirse y el Nava sufrió de vértigo. Con el marcador de cara, los hombres de Nacho González jugaron con tranquilidad y dejaron que su rival se tropezara en sus propias urgencias hasta que el cronómetro terminó su trabajo luciendo el 26-20 final.
UN TEST PERFECTO
Con la clasificación para la fase de ascenso en el bolsillo, Nacho González reconoce que el partido ante Nava «ha servido para preparar el playoff» y que el conjunto segoviano ha obligado al Atlético a «competir y subir el nivel». Todo en un duelo «equilibrado en la primera parte», que los atléticos rompieron en la segunda.